jueves, 30 de septiembre de 2010

MALTRATO EN LOS CUARTELES

Por Emiliana Quispe

Para mi el cuartel es un lugar donde hay mucha violencia donde no se respetan los derechos humanos. Los militares en su mayoría son unos matones abusivos, maltratadores y unos machotes, ellos no tienen compasión ni consideración de los de más.

En los cuarteles y escuelas militares se enseña a ser machistas violentos, racistas y homofóbicos todo se enseña a golpes y con insultos, no solo eso, también enseñan a robar, yo he visto eso cuando era niña en mi pueblo, la casa de mi abuela está cerca del cuartel Lanza 5 de caballería muchas veces mandaban a los soldados a robar animales de las casas del pueblo, una vez robaron un cordero de mi abuela que luego pudimos recuperar del cuartel, también todas las noches se escuchaba los gritos de los soldados cuando les jaripeaban y muchas veces en el pueblo veíamos como desertaban los soldados porque ya no aguantan los maltratos.

Los medios de comunicación muestran ahora la tortura inhumana que sufre un conscripto en Challapata el año 2009, se sigue viendo el maltrato a los soldados que no respetan los derechos humanos, y el gobierno se conforma con decir que dará de baja a los dos o tres responsables de esta única filmación, sin tomar en cuenta que existen cientos de cuarteles en todo el país en los que a diario ocurren estas torturas y que los demás responsables de esto están libres sin ser denunciados.

Si el gobierno fuera sincero con lo que dice tendría que cerrar todos los cuarteles y colegios militares del país, pero se conforma de hablar solamente de este caso.

El gobierno de Evo Morales que tanto anuncia el proceso de cambio fomenta esta institución que es una de las peores cosas que ha tenido nuestro país como todos sabemos lo que ha pasado en las dictaduras militares en años anteriores.

viernes, 24 de septiembre de 2010

LAS FRONTERAS EN ORURO

Por Rosa Apaza

Las fronteras en Oruro están olvidadas por las autoridades, no hay control a pesar de que hay tanta riqueza. Las aguas de río Silala y las vicuñas se van hacia Chile.

En esas fronteras no hay siquiera un centro de salud; las mujeres de lugar siguen curándose solas y cuando tienen hijos o hijas son atendidas por sus familiares, generalmente por la mamá o las parteras. Cuando las enfermedades son graves la gente está abandonada a su suerte. Ahí no conocen médicos.

Pese a las riquezas que tenemos, esto no beneficia a las y los bolivianos. La gente sobrevive con lo que puede.

Las provincias no tienen agua potable ni luz. Y tampoco tienen agua para el ganado, por eso tienen que llevar a los animales a lugares alejados y cargar en las espaldas el agua que necesitan para tomar, eso hacen sobre todo las mujeres y los niños y niñas. Lo triste es ver a las personas de la tercera edad que no pueden trabajar con la misma fuerza que un joven.

Los hijos emigran a otros departamentos o al exterior, y así las fronteras quedan abandonadas.

Hay jóvenes que prefieren identificarse como chilenos, porque así pueden conseguir el trabajo
que no consiguen en el país.

Definitivamente, las autoridades se han olvidado de las fronteras de Oruro, aunque son zonas muy comerciales, donde transitan, sobre todo, las y los contrabandistas.

En otros países hay mucho control en las fronteras; por ejemplo en Chile te revisan completamente y hasta te decomisan los productos que una lleva para comer en el camino. Pero a nuestro país la gente entra y sale como de su casa, sin control.

jueves, 23 de septiembre de 2010

DEL PRODUCTOR AL CONSUMIDOR

Por Emiliana Quispe

Es solamente una frase que se usa pero que no se cumple…En el campo se vive de la agricultura y de la crianza de ganado, así como los productores cercanos al lago viven de la pesca. Todas las que hemos migrado del campo a la ciudad sabemos lo duro que es el trabajo del campo; por ejemplo, para sembrar la papa es necesario remover la tierra por lo menos tres veces y luego seguir trabajando en desyerbar y cuidar la siembra; lamentablemente, algunas veces todo este trabajo queda arruinado por las heladas que destrozan los cultivos y se pierde la cosecha.

Últimamente se están registrando altos precios en todos los productos que componen la canasta familiar. Como mujer migrante del campo a la ciudad creo que si el gobierno incentiva y apoya la venta directa del productor al consumidor, el precio de los productos alimenticios disminuiría sustancialmente.

Desde que el producto es vendido por el productor, pasa por una serie de intermediarios que van incrementando el precio hasta llegar al consumidor final, siendo los segundos, los que más ganan dentro de la cadena de comercialización y son los que menos esfuerzos hacen.

Para evitar la alza de precios y que los productores puedan obtener mayores ganancias de su producción, es importante que el gobierno apruebe los diferentes proyectos presentados por este sectorpara que la venta sea directa al consumidor. De esta manera se estaría favoreciendo al productor que obtendría mayores ganancias y al consumidor que compraría los productos de la canasta familiar a precio justo.

Es importante que las autoridades competentes organicen ferias semanales, para que los productores puedan vender sus productos directamente a los consumidores y así evitemos el maltrato y abuso de las revendedoras que, muchas veces, obtienen estos productos a precios bajos, pero siendo ellas mismas las que ponen el precio.

Es sumamente importante dar oportunidades a las productoras de nuestro país.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

RACISMO

Por Cristina Ibáñez

El racismo es toda forma de discriminación hacia las personas. Actualmente hay un proyecto de ley contra el racismoqueestásiendo revisado en la Asamblea Plurinacional.

Pero me pregunto ¿será que esa ley va a favorecer a toda la sociedad? Muchos dicen que no; pero yo pienso que así haya un montón de leyes, las mujeres vamos a seguir siempre discriminadas. Por ejemplo, el sector de las trabajadoras del hogar, a pesar de que tenemos la ley 2450 que defiende nuestros derechos, seguimos siendo discriminadasen el trabajo por la condición de inmigrantes del campo.

Daré dos casos en los cuales somos discriminadas: la discriminación que sufrimos de nuestros empleadores q’aras (blancos) y la discriminación que sufrimos de nuestros empleadores mestizos o cholos.

Por más que los empleadores q’aras nosdicen que nos consideran como parte de sufamilia, esto no es verdad. Nos dicen eso cuando les conviene, cuandonosotras noreclamamosnuestros derechos al estudio, a las horas de trabajo, a la salud; pero si reclamamos algo,para ellos y ellas somos malcriadas y contestonas. Además todos sabemos que algunos empleadores nos tratan de chica, muchacha, sirvienta, criada o hija, en forma despectiva.

En el almuerzo comemosenun rincónde la cocina y ellos en la mesa,no podemosdar nuestraopinión sobre cualquier tema, no tenemos derechoa salir a la callesinpedir permiso, esperando la voluntad de ellos.

Estas son las discriminaciones que sufrimos a diario las trabajadoras del hogar.

Pero más duele la discriminación de quienes consideramos nuestra propia gente.

Me refiero a las y los comerciantes, y a las personas de nuestra clase étnica que han tenido la oportunidad de salir profesionales. Toman auna trabajadora del hogar y las maltratan más que los q´aras. Para ellos y ellas las trabajadoras somos sirvientas, domésticas,consideradas poca cosa a pesar de que somos de la misma clase.Peor es cuando nos enfermamos, ni siquiera una pastilla nos compran,tenemos que seguir sirviendo como si no pasara nada y si nos quejamos del dolor sencillamente nos despiden.

Esta también es otra forma de discriminación y, de paso, de personas como nosotras, inmigrantes, indígenas.

Porestasrazonespienso que no necesitamos leyes, sino un cambio de mentalidad, para respetarnos entre todos y todas, sin mirar ni color ni sexo ni las diferencias de pensamientos.

martes, 21 de septiembre de 2010

SER MUJER JOVEN

Por Gaby Mamani

A las mujeres jóvenes y adolecentes nos gusta ser libres y rebeldes sin que nadie nos esté diciendo como deberíamos estar vestidas o qué deberíamos hacer, sólo nuestros padres.
Pero toda la sociedad nos controla, incluso la hora de salida y de llegada.

Las mujeres jóvenes somos alegres y tratamos siempre de estar sonrientes, porque nos gusta la vida, a pesar de los problemas. Y también nos gusta vestirnos bien. A las cholitas nos gusta estar bien alhajas, nos sentimos bien, lo mismo que a las chicas de pantalón.

Pero eso no quiere decir que les estamos coqueteando a los hombres.

Cuando salimos a la calle o al mercado los hombres siempre nos andan molestando,a cada cuadra, y cuando, por ejemplo, vas a hacer una denuncia por acoso ante las autoridades a nosotras nomas son riñen.

¿Acaso las mujeres jóvenes no tenemos derecho a salir y caminar por las calles o a ir a fiestas y disfrutarsin que nos acosen con piropos que más bien parecen insultos?
Las mujeres también queremos disfrutar de nuestra juventud sin interrupciones, igual que los hombres.Por ejemplo, cuando los hombres se emborrachan y están botados en la calle no pasa nada, nadie los condena y nadie los acosa, más bien los ayudan; pero si una mujer estuviera así seguro que los mismos hombres tratarían de aprovecharse de la situación.

A las mujeres también nos controlan la forma de vestir, pero nosotras nunca controlamos a los hombres y nunca les decimos si están provocativos o no, eso no nos interesa.

Pero a a las mujeresjóvenes nos culpan de todo y de nada, vestirse bien parece un pecado para una mujer joven.

No podemos ni protestar cuando nos dicen cosas desagradables y más bien sufrimos insultos de los hombres, sobre todo de los choferes y los policías. Son abusivos y atrevidos y ni siquiera respetan a las mujeres que caminan con sus hijos.

Esto nos ocasiona un daño sicológico y por eso muchas veces las mujeres ya no quieren ni siquiera salírde sus casas.

Lo que más molesta es que los mismos uniformados, que tienen la obligación de hacer respetar nuestros derechos, más bien te acosan. Y ni qué decir de las adolescentes, me da tanta rabia que les anden metiendo la mano. Pero para la sociedad, las culpables de esto somos las mismas mujeres jóvenes por querer ser libres.

lunes, 20 de septiembre de 2010

21 DE SEPTIEMBRE, DÍA DEL ESTUDIANTE

Por Martha Huallpa Cusi

En las ciudades, el 21 de septiembre se celebra el día del estudiante. En los colegios hay festejos organizados por las y los profesores, aunque a veces algunos estudiantes aprovechan para ir a tomar.

En el área rural es igual. En mi pueblo Santiago de Llallagua cada 21 de septiembre se festeja el día del estudiante, que incluye también, como siempre, la coronación de reinas como si eso fuera parte de la educación. También se organizan viajes entre estudiantes.

Lo diferente en mi pueblo, lo más importante, es que en septiembre se inicia la siembra y la lluvia.Hombres y mujeres comienzan a sembrar. Como una muestra de agradecimiento a los toros que jalan los arados, y para que la siembra sea productiva, se adorna a los toros con banderines blancos y con espejos en su frente, en el momento de la siembra.

Toda la población demuestra su alegría durante la siembra, esperando recibir los primeros frutos después de cuatro meses.Esa alegría es también una forma de agradecerle a la tierra, a la Pachamama, y le dan ofrendas para que haya buena producción.

El agradecimiento a la tierra es muy importante, porque la gente no sólo espera tener productos para su consumo sino también para venderlos en los mercados, porque esa es su principal fuente de ingresos.

viernes, 17 de septiembre de 2010

LA HOJA DE COCA

Por Rosa Apaza

La hoja de coca es, para nosotras, sagrada. Mucha gente confunde la coca con la cocaína, ya que de la hoja de esta plantase extrae un alcaloide que sirve para la elaboración de la sustancia que es dañina y adictiva. El uso de la cocaína está prohibido en todo el mundo, por sus efectos negativos sobre el sistema nervioso. Pero las propiedades de la hoja de coca son inmensamente grandes y variadas.

Se han hecho muchos estudios acerca del potencial de la coca. Esos estudios dicen que la coca es uno de los mejores alimentos del mundo y que no existe una planta que tenga tantas proteínas, vitaminas y minerales.

La hoja de coca tiene 13 alcaloides, de los cuales el de la cocaína sólo alcanza al 0,001%. Los otros componentes de la coca sirven para elaborar otros productos que benefician a las personas, por ejemplo medicinas y alimentos.

En el área rural, antes de comenzar el trabajo, la gente del campo pijcha coca para tener un mejor rendimiento. Algunos estudios afirman que un hombre o una mujer pueden estar sin comer todo el día, porque con sólo 100 gramos de coca su cuerpo ha satisfecho las necesidades alimentarias diarias.

En las comunidades, los dirigentes pijchan coca cuando van a dirigir sus asambleas; esto demuestra respeto hacia la gente que concurre a estas reuniones.

Hay gente racista que incluso nos ha dicho que parecemos animales rumiantes, porque de forma permanente masticamos la hoja sagrada. Esas son expresiones racistas.

Masticamos coca desde hace siglos; nuestros abuelos y abuelas nos han enseñado que la hoja quita el hambre y el cansancio. Pero el narcotráfico ha desvirtuado esta costumbre ancestral e incluso muchos indígenas han cometido este delito y han explotado a hermanos y hermanas empobrecidas, haciéndoles pisar coca o transportar la cocaína. Pero el consumo de la coca, pijchar, nada tiene que ver con la cocaína.

El gobierno no ha socializado las propiedades y beneficios de la hoja de coca. En el extranjero se habla de coca e inmediatamente se piensa en droga. ¿Por qué el gobierno y otras organizaciones no pueden informar más, tanto dentro como fuera del país, de las propiedades de nuestra hoja sagrada? Así conocerían una planta que puede ser para toda la humanidad y también conocerían parte de nuestra cultura.

El gobierno debería invertir más en la industrialización de la hoja de coca. Esa también sería una manera de crear empleos y de que los productores tengan una forma legal de comercialización.