lunes, 25 de octubre de 2010
La FENATRAHOB
Por Martha Huallpa
La Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar de Bolivia, la FENATRAHOB, es una organización sindical que tiene como objetivo hacer respetar los derechos laborales de las trabajadoras del hogar, tratar de conseguir mejoras salariales y lograr condiciones de vida adecuadas para todas, sean afiliadas a esta federación o no.
Las mujeres que somos parte de los sindicatos de trabajadoras del hogar tenemos derecho a participar en los ampliados, asambleas y talleres que organiza el directorio de la FENATRAHOB, porque entre todas también debemos trabajar para que se respete la Ley 2450 de regulación del trabajo asalariado del hogar. Esta ley de 25 artículos, establece nuestros derechos y deberes, obligaciones y condiciones de trabajo, según principios de equidad, no discriminación, igualdad, respeto y justicia social.
Como mujeres trabajadoras del hogar podemos fortalecer nuestros sindicatos y nuestra federación, participando activamente y apoyando las actividades que se realizan periódicamente.
La coyuntura política y social de nuestro país es intensa y como mujeres no podemos conformarnos con que el gobierno diga que ahora sí hay igualdad, que ahora ya no habrá discriminación, porque sabemos que eso no es cierto. Por eso nuestra responsabilidad no es sólo ser trabajadoras del hogar,sino ser parte activa de nuestra sociedad. En los sindicatos hablamos de muchos temas, mientras nos capacitamos en diferentes áreas, manuales especialmente. El trabajo asalariado del hogar aporta al crecimiento de nuestro país, pero políticamente también somos fundamentales porque somos parte de dos mundos.
El gobierno, mientras tanto, tendría que ser el primero en respetar nuestra ley, pero no lo hace. La ley 2450 ha cumplido siete años y hasta ahora no se ha reglamentado el artículo 9, que establece el seguro de salud para las trabajadoras del hogar. Algunos funcionarios del Ministerio de Trabajo tratan de hacer cumplir lo que les toca, pero lo que hacen es mínimo respecto a los abusos que todavía sufren muchísimas compañeras.
Sería ideal que el gobierno protega la estabilidad laboral de las trabajadoras del hogar, en condiciones satisfactorias, al igual que en otros sectores de mujeres trabajadoras, eliminando y sancionadotodo tipo de discriminacióny violencia machista. Pero eso no va a ocurrir, porque como ha ocurrido siempre, las necesidades de las mujeres quedan al final de la cola y depende de nosotras nomás hacernos respetar.
martes, 19 de octubre de 2010
EL TRABAJO DE LAS MUJERES EN EL ÁREA RURAL
Por Gaby Mamani
En el área rural, las mujeres trabajandesde las cuatro de la mañana. Empiezan preparando el desayuno, que consiste en una buena sopa de trigo o de quinua para el desayuno, no como en las ciudades, donde generalmente se desayuna algo más fácil de elaborar, como té o café, acompañado de pan. Recién a las seis de la mañana está listo el desayuno y la mamá les a los niños y niñas para luego alistarlos y despacharlos al colegio.
También alista el fiambre, es decir la comida del mediodía que preparó al mismo tiempo que el desayuno. A las 7 de la mañana sale a trabajar junto con las wawas, cargando el fiambre y llevando al ganado. A veces hay que caminar mucho para pastear el ganado o llegar al terreno para cuidar o preparar la chacra.
Las mujeres en el campo tienen que estar activas todo el tiempo, por eso siempre están hilando lana o tejiendo camas, mientras hacen otras cosas como pastar a las ovejas en los cerros.
Por eso mi abuela decía que las mujeres pareciera que tuviésemos gusanera o locoto en el poto, para estar en todo lado, siempre haciendo una y otra cosa, como si tuviéramos hartas manos, o como si nos estuviera picando algo que nos tiene muy inquietas. Las mujeres en el campo descansamos muy poco, somos las últimas en acostarnos y las primeras en levantarnos, y hasta en medio del sueño a veces hay que levantarse.
En las ciudades pasa lo mismo, el trabajo de las mujeres es diferente, pero igual les toma mucho tiempo y nunca están sin hacer nada. A veces ni siquiera te acuerdas si has almorzado o no. Después de regresar del trabajo, en cualquier actividad, tienen que ocuparse de la comida de la noche y no les preguntan si están cansadas. Tampoco se valora la doble o triple jornada laboral que cumplimoslas mujeres en el campo y en las ciudades.
Las mujeres somos eficientes y emprendedoras, de mucho coraje, capaces de solucionar cualquier problema y de generar ingresos para nuestro hogar. Esto no quiere decir que todas las mujeres somos iguales, somos diferentes y también tenemos muchas diferencias entre nosotras.
En una sociedad machista nos desvaloran y cuántas veces escuchamos decir a los hombres que las mujeres sólo traemos problemas. Parecería que más bien nos tienen miedo y por eso nos atacan y quieren humillarnos. Darnos nuestro lugar en la sociedad, sin pedir permiso, es lo que nos hace fuertes, pero también nos fortalece el organizarnos como mujeres.
En el área rural, las mujeres trabajandesde las cuatro de la mañana. Empiezan preparando el desayuno, que consiste en una buena sopa de trigo o de quinua para el desayuno, no como en las ciudades, donde generalmente se desayuna algo más fácil de elaborar, como té o café, acompañado de pan. Recién a las seis de la mañana está listo el desayuno y la mamá les a los niños y niñas para luego alistarlos y despacharlos al colegio.
También alista el fiambre, es decir la comida del mediodía que preparó al mismo tiempo que el desayuno. A las 7 de la mañana sale a trabajar junto con las wawas, cargando el fiambre y llevando al ganado. A veces hay que caminar mucho para pastear el ganado o llegar al terreno para cuidar o preparar la chacra.
Las mujeres en el campo tienen que estar activas todo el tiempo, por eso siempre están hilando lana o tejiendo camas, mientras hacen otras cosas como pastar a las ovejas en los cerros.
Por eso mi abuela decía que las mujeres pareciera que tuviésemos gusanera o locoto en el poto, para estar en todo lado, siempre haciendo una y otra cosa, como si tuviéramos hartas manos, o como si nos estuviera picando algo que nos tiene muy inquietas. Las mujeres en el campo descansamos muy poco, somos las últimas en acostarnos y las primeras en levantarnos, y hasta en medio del sueño a veces hay que levantarse.
En las ciudades pasa lo mismo, el trabajo de las mujeres es diferente, pero igual les toma mucho tiempo y nunca están sin hacer nada. A veces ni siquiera te acuerdas si has almorzado o no. Después de regresar del trabajo, en cualquier actividad, tienen que ocuparse de la comida de la noche y no les preguntan si están cansadas. Tampoco se valora la doble o triple jornada laboral que cumplimoslas mujeres en el campo y en las ciudades.
Las mujeres somos eficientes y emprendedoras, de mucho coraje, capaces de solucionar cualquier problema y de generar ingresos para nuestro hogar. Esto no quiere decir que todas las mujeres somos iguales, somos diferentes y también tenemos muchas diferencias entre nosotras.
En una sociedad machista nos desvaloran y cuántas veces escuchamos decir a los hombres que las mujeres sólo traemos problemas. Parecería que más bien nos tienen miedo y por eso nos atacan y quieren humillarnos. Darnos nuestro lugar en la sociedad, sin pedir permiso, es lo que nos hace fuertes, pero también nos fortalece el organizarnos como mujeres.
lunes, 18 de octubre de 2010
INFLUENCIA DE LA TELEVISIÓN
Por Martha Huallpa
La televisión se ha convertido en uno de los pasatiempos más importantes y de mayor influencia en la vida de los niños y niñas menores de 12 años.
Los niños almacenan toda la información que reciben, sea de la escuela, de sus padres, de un cuento... y, por supuesto, de la televisión, a la que están expuesto de 3 a 5 horas.
Por esa razón, el hábito de ver la tele todos los días es dañino y a la vez preocupante, para los papas y las mamás no saben qué tipo de programasse están difundiendo.
Además, tampoco hay buenos programas en los canales nacionales y en los canales internacionales que se ven por cable, tampoco tienen cuidado, porque difunden programas que no son aptos para los niños y niñas. La televisión no es educativa, es comercial, y muchas veces los niños y niñas aprenden a discriminar, porque imitan a personajes que lo hacen, por ejemplo, en los dibujos animados.
También comienzan a comportarse como algunos actores que están representando un papel, pero los niños y niñas, especialmente los más pequeños todavía no diferencian qué está bien y que está mal, todo es lo mismo para ellos. Por otro lado, hay programas que los ponen nerviosos y agresivos, y quieren poner en práctica lo que ven.
Con la televisión, los niños y niñas también se vuelven consumistas, quieren todo lo que se muestra en la televisión, sobre todo en los programas infantiles de las tardes, donde más de la mitad de los programas son de publicidad de juguetes, de dulces y de una infinidad de cosas.
En las ciudades los niños y niñas no están en contacto con la naturaleza, como en el campo, donde los niños y niñas aprenden mucho. Y encima de eso está la televisión que no les permite desarrollar su creatividad para estudiar, ademas, como se quedan horas viendo tele, dejan de hacer sus tareas y por eso, muchas veces tienen problemas con sus exámenes.
Pero igual, la mayoría de los papás y mamás, los dejan frente al televisor. Nosotras, las trabajadoras del hogar, sabemos eso, porque los hijos de nuestros empleadores siempre están con la televisión y cuando les decimos que hagan su tarea se ponen agresivos o bien lloran; al final no hacen sus tareas y después a nosotras nomás nos riñen, como si nosotras tuviéramos la responsabilidad de que sus hijos estudien.
Así, las trabajadoras del hogar no sólo tenemos las obligaciones de la casa, para las que apenas nos alcanza el tiempo, sino también, muchas veces, nos recargan con la obligación de hacer que los niños y niñas estudien, que hagan sus tareas o sus trabajos prácticos. Tenemos que competir con la televisión, a pesar de que a muchas de nosotras los empleadores no nos dejan estudiar o hemos tenido que pelear mucho con ellos para poder superarnos.
La televisión se ha convertido en uno de los pasatiempos más importantes y de mayor influencia en la vida de los niños y niñas menores de 12 años.
Los niños almacenan toda la información que reciben, sea de la escuela, de sus padres, de un cuento... y, por supuesto, de la televisión, a la que están expuesto de 3 a 5 horas.
Por esa razón, el hábito de ver la tele todos los días es dañino y a la vez preocupante, para los papas y las mamás no saben qué tipo de programasse están difundiendo.
Además, tampoco hay buenos programas en los canales nacionales y en los canales internacionales que se ven por cable, tampoco tienen cuidado, porque difunden programas que no son aptos para los niños y niñas. La televisión no es educativa, es comercial, y muchas veces los niños y niñas aprenden a discriminar, porque imitan a personajes que lo hacen, por ejemplo, en los dibujos animados.
También comienzan a comportarse como algunos actores que están representando un papel, pero los niños y niñas, especialmente los más pequeños todavía no diferencian qué está bien y que está mal, todo es lo mismo para ellos. Por otro lado, hay programas que los ponen nerviosos y agresivos, y quieren poner en práctica lo que ven.
Con la televisión, los niños y niñas también se vuelven consumistas, quieren todo lo que se muestra en la televisión, sobre todo en los programas infantiles de las tardes, donde más de la mitad de los programas son de publicidad de juguetes, de dulces y de una infinidad de cosas.
En las ciudades los niños y niñas no están en contacto con la naturaleza, como en el campo, donde los niños y niñas aprenden mucho. Y encima de eso está la televisión que no les permite desarrollar su creatividad para estudiar, ademas, como se quedan horas viendo tele, dejan de hacer sus tareas y por eso, muchas veces tienen problemas con sus exámenes.
Pero igual, la mayoría de los papás y mamás, los dejan frente al televisor. Nosotras, las trabajadoras del hogar, sabemos eso, porque los hijos de nuestros empleadores siempre están con la televisión y cuando les decimos que hagan su tarea se ponen agresivos o bien lloran; al final no hacen sus tareas y después a nosotras nomás nos riñen, como si nosotras tuviéramos la responsabilidad de que sus hijos estudien.
Así, las trabajadoras del hogar no sólo tenemos las obligaciones de la casa, para las que apenas nos alcanza el tiempo, sino también, muchas veces, nos recargan con la obligación de hacer que los niños y niñas estudien, que hagan sus tareas o sus trabajos prácticos. Tenemos que competir con la televisión, a pesar de que a muchas de nosotras los empleadores no nos dejan estudiar o hemos tenido que pelear mucho con ellos para poder superarnos.
viernes, 15 de octubre de 2010
LAS CHICAS QUE HACEN LA PRE
Por Yola Mamani
El servicio premilitar para las mujeres es visto por muchas chicas, como una forma de conocer lo que hacen los hombres en los cuarteles. Para otras es un orgullo, igual que para los chicos, porque así se vuelven hombres, de lo contrario en los pueblos especialmente les dicen maricones o les ponen nombre de mujer. Otras chicas piensan que yendo al cuartel van a aprender a defenderse de los mismos hombres.
Pero hablando con varias chicas que han hecho el premilitar, a pesar de que estaban contentas y de que en sus casas las valoraban por haber estado en el cuartel, he visto que el servicio premilitar para las mujeres les enseña lo mismo que a los varones, es decir que les enseña a ser obedientes, a ser sumisas y también a matar al enemigo, porque no aprenden a defenderse de los hombres, sino que son adiestradas para épocas de guerra. También les enseñan a ser violentas y a repetir en sus casas todo el maltrato que recibieron en los cuarteles.
Aunque también les enseñan sus derechos, los que están en la nueva Constitución Política del Estado, en el cuartel violan esos derechos, porque los militares, que son los instructores, las humillan, igual que a los hombres, y las discriminan diciéndoles que si han venido a hacer cosas de hombres tienen que aguantarse.
Entonces, esto no es un orgullo; si aguantar los golpes y las humillaciones son la manera de servir a la Patria, eso no es un orgullo y no lo voy a hacer. Yo prefiero aprender a servir a mi pueblo y no a la Patria.
LAS MAÑANERAS
Por Rosa Apaza
Las mañaneras, mujeres que costuran ropa y la venden desde la madrugada hasta las 10 de la mañana, están en una situación difícil, a pesar de que sus productos son baratos y de buena calidad. Y eso lo vemos en las calles donde instalan sus puestos, en la Garita de Lima, Tumusla, Eguino y en ferias de las comunidades.
Ahora por culpa del contrabando, especialmente de ropa china nuestros costureros y costureras ya no pueden venderla que confeccionan. La gente prefiere comprar la ropa americana usada o la ropa china que es mucho más barata. Por eso ahora las mañaneras se dedican a vender ropa china o coreana y eso les ha hecho abandonar sus talleres de costura, lo que a su vez significa que deben haber más desempleados y desempleadas. Todo esto a causa del contrabando.
Pero ¿quién consume lo nacional? Seguro que mucha gente, que ahora debe estar decepcionada porque cada vez hay menos producción nacional. Pero muchísima gente también prefiere lo extranjero, aunque sea usado o aunque pueda tener enfermedades, ya que no sabemos qué cosas pueden venir con la ropa americana usada. Tal vez incluso algunas autoridades no aprecien la ropa nacional.
En Bolivia no valoramos lo quetenemos, pese que en diferentes lugares vemos letreros que dicen consuma lo nuestro.Pero parece que esos letreros no los ven, no los leen.
En nuestro país tenemos prendas devestir tanfinas como las mantas delana de vicuña, incluso ya hay corbatas; también chompas de alpaca, gorras. Pero por su costo sólo están al alcance de personas con dinero o de extranjeros que aprecian la calidad de estas prendas.
El gobierno, mientras tanto está haciendo acuerdos con autoridades chinas y eso qué va a significar, si ahora mismo estamos inundados de productos chinos de contrabando. Lo que debería hacer es apoyar de verdad a las compañeras mañaneras y no sólo quedarse con los discursos.
Las mañaneras, mujeres que costuran ropa y la venden desde la madrugada hasta las 10 de la mañana, están en una situación difícil, a pesar de que sus productos son baratos y de buena calidad. Y eso lo vemos en las calles donde instalan sus puestos, en la Garita de Lima, Tumusla, Eguino y en ferias de las comunidades.
Ahora por culpa del contrabando, especialmente de ropa china nuestros costureros y costureras ya no pueden venderla que confeccionan. La gente prefiere comprar la ropa americana usada o la ropa china que es mucho más barata. Por eso ahora las mañaneras se dedican a vender ropa china o coreana y eso les ha hecho abandonar sus talleres de costura, lo que a su vez significa que deben haber más desempleados y desempleadas. Todo esto a causa del contrabando.
Pero ¿quién consume lo nacional? Seguro que mucha gente, que ahora debe estar decepcionada porque cada vez hay menos producción nacional. Pero muchísima gente también prefiere lo extranjero, aunque sea usado o aunque pueda tener enfermedades, ya que no sabemos qué cosas pueden venir con la ropa americana usada. Tal vez incluso algunas autoridades no aprecien la ropa nacional.
En Bolivia no valoramos lo quetenemos, pese que en diferentes lugares vemos letreros que dicen consuma lo nuestro.Pero parece que esos letreros no los ven, no los leen.
En nuestro país tenemos prendas devestir tanfinas como las mantas delana de vicuña, incluso ya hay corbatas; también chompas de alpaca, gorras. Pero por su costo sólo están al alcance de personas con dinero o de extranjeros que aprecian la calidad de estas prendas.
El gobierno, mientras tanto está haciendo acuerdos con autoridades chinas y eso qué va a significar, si ahora mismo estamos inundados de productos chinos de contrabando. Lo que debería hacer es apoyar de verdad a las compañeras mañaneras y no sólo quedarse con los discursos.
martes, 12 de octubre de 2010
NEGOCIO DEL SUBSIDIO DE LACTANCIA
Por Adela Gómez
El objetivo del subsidio de lactancia es mejorar las condiciones alimentarias de la familia y, en especial, de la madre y del niño o niña en gestación.
Las personas que reciben el subsidio son aquellas que tienen seguro de salud y la mayoría son funcionarios públicos y privados, porque la gente pobre, las mujeres barrenderas, las trabajadoras del hogar y las vendedoras, por ejemplo, no tienen acceso al subsidio, aunque les gustaría; pero es inalcanzable para estos sectores.
Pero ocurre que mucha gente que tiene este beneficio prefiere vender los productos que recibe, en lugar de alimentara sus hijos e hijas.
Estas personas venden los productos del subsidio por falta de recursos económicos para comprar otras cosas necesarias para la alimentación. Las comerciantes, por otra parte, se aprovechan e incluso esperan en la misma puerta de la institución donde se distribuye el subsidio, y apenas salen las beneficiarias, ya les están haciendo ofertas para comprarles sus productos, pero a precios bajos, para luego venderlos en los mercados o en las calles a un precio mayor.
De nada sirve que en el mismo envase diga“ prohibida su venta”, porque las mismas autoridades ven como se venden los productos en la calle y no dicen nada. No toman en cuenta que estos alimentos vienen con una composición nutritiva especial, que beneficia a la madre y a los niños y niñas.
No existe reglamento, tampoco hay control por parte de los autoridades y, mientras, las comerciantes hacen lo que quieren con estos alimentos. Entonces, ¿cómo queremos desnutrición cero en Bolivia?
El objetivo del subsidio de lactancia es mejorar las condiciones alimentarias de la familia y, en especial, de la madre y del niño o niña en gestación.
Las personas que reciben el subsidio son aquellas que tienen seguro de salud y la mayoría son funcionarios públicos y privados, porque la gente pobre, las mujeres barrenderas, las trabajadoras del hogar y las vendedoras, por ejemplo, no tienen acceso al subsidio, aunque les gustaría; pero es inalcanzable para estos sectores.
Pero ocurre que mucha gente que tiene este beneficio prefiere vender los productos que recibe, en lugar de alimentara sus hijos e hijas.
Estas personas venden los productos del subsidio por falta de recursos económicos para comprar otras cosas necesarias para la alimentación. Las comerciantes, por otra parte, se aprovechan e incluso esperan en la misma puerta de la institución donde se distribuye el subsidio, y apenas salen las beneficiarias, ya les están haciendo ofertas para comprarles sus productos, pero a precios bajos, para luego venderlos en los mercados o en las calles a un precio mayor.
De nada sirve que en el mismo envase diga“ prohibida su venta”, porque las mismas autoridades ven como se venden los productos en la calle y no dicen nada. No toman en cuenta que estos alimentos vienen con una composición nutritiva especial, que beneficia a la madre y a los niños y niñas.
No existe reglamento, tampoco hay control por parte de los autoridades y, mientras, las comerciantes hacen lo que quieren con estos alimentos. Entonces, ¿cómo queremos desnutrición cero en Bolivia?
lunes, 11 de octubre de 2010
TRATA Y TRAFICO DE HUMANOS
Por Nelia Catari
La trata es un negocio con los seres humanos, es decir que las personas son tratadas como mercancía. En nuestro país es común escuchar de personas desaparecidas, sobre todo mujeres jóvenes, niñas, y niños.
Los tratantes, en la mayoría, recurren a tíos, padrinos u otros parientes cercanos para llevarse a las adolescentes y a las niñas y niños que viven especialmente en el campo. Les ofrecen maravillas, buenas condiciones de vida, estadías totalmente gratis en las ciudades, de esa forma convencen a la gente. Y como hay pobreza, las mamás y los papás aceptan que se los lleven.
En las ciudades recurren a las amigas y los amigos, y a través de ellos les hacen ofertas de trabajo tentadoras, pero después el sueño se vuelve un cuento de terror.
Se llevan a las mujeres y a los niños y niñas para extraerles órganos, para prostituirlas, para explotarlas. Por lo general, las envían al exterior y como en las fronteras no hacen buen control, aunque sean menores de edad, salen nomás con los tratantes que se hacen pasar por sus padres.
Por ejemplo, en la frontera con Perú en el Desaguadero, hay varias rutas por donde se puede salir del país y están sin control, una puede pasar y repasar por el lugar.
En nombre de las víctimas de trata y tráfico, varias ONGs hicieron proyectos de atención, como si esa fuera la solución, pero poco hay de prevención. Y esto viene desde hace mucho tiempo.
Primeramente deberían asegurarse que en las fronteras haya control. En algunas fronteras te cobran unos pesos y pasas sin problemas. Pero nadie se atreve a denunciar. Los tratantes ven las estrategias para convencer a quienes controlan las fronteras.
Las autoridades nacionales poco hacen sobre este tema. Primero tendrían que ponerse en el lugar del que sufre, para que así actue de inmediato. Pero lo que escuchamos son discursos en su mayoría. Dicen que harán el seguimiento desde luego, que están trabajando, pero no se ven los resultados y tampoco quieren que se les cuestione, solo quieren hacer su propaganda.
Hay leyes, pero casi no se aplican, por más que esté bien hecha. La FELCC recibe varias denuncias, pero no hay presos porque, como siempre, no actúan de inmediato. En muchos casos dicen que les falta personal para que puedan responder, pero personalmente vi que no están cumpliendo con las funciones que tienen que asumir.
La trata es un negocio con los seres humanos, es decir que las personas son tratadas como mercancía. En nuestro país es común escuchar de personas desaparecidas, sobre todo mujeres jóvenes, niñas, y niños.
Los tratantes, en la mayoría, recurren a tíos, padrinos u otros parientes cercanos para llevarse a las adolescentes y a las niñas y niños que viven especialmente en el campo. Les ofrecen maravillas, buenas condiciones de vida, estadías totalmente gratis en las ciudades, de esa forma convencen a la gente. Y como hay pobreza, las mamás y los papás aceptan que se los lleven.
En las ciudades recurren a las amigas y los amigos, y a través de ellos les hacen ofertas de trabajo tentadoras, pero después el sueño se vuelve un cuento de terror.
Se llevan a las mujeres y a los niños y niñas para extraerles órganos, para prostituirlas, para explotarlas. Por lo general, las envían al exterior y como en las fronteras no hacen buen control, aunque sean menores de edad, salen nomás con los tratantes que se hacen pasar por sus padres.
Por ejemplo, en la frontera con Perú en el Desaguadero, hay varias rutas por donde se puede salir del país y están sin control, una puede pasar y repasar por el lugar.
En nombre de las víctimas de trata y tráfico, varias ONGs hicieron proyectos de atención, como si esa fuera la solución, pero poco hay de prevención. Y esto viene desde hace mucho tiempo.
Primeramente deberían asegurarse que en las fronteras haya control. En algunas fronteras te cobran unos pesos y pasas sin problemas. Pero nadie se atreve a denunciar. Los tratantes ven las estrategias para convencer a quienes controlan las fronteras.
Las autoridades nacionales poco hacen sobre este tema. Primero tendrían que ponerse en el lugar del que sufre, para que así actue de inmediato. Pero lo que escuchamos son discursos en su mayoría. Dicen que harán el seguimiento desde luego, que están trabajando, pero no se ven los resultados y tampoco quieren que se les cuestione, solo quieren hacer su propaganda.
Hay leyes, pero casi no se aplican, por más que esté bien hecha. La FELCC recibe varias denuncias, pero no hay presos porque, como siempre, no actúan de inmediato. En muchos casos dicen que les falta personal para que puedan responder, pero personalmente vi que no están cumpliendo con las funciones que tienen que asumir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)