jueves, 9 de septiembre de 2010
NIÑAS Y NIÑOS QUE VIVEN EN LA CALLE
Por Emiliana Quispe
Ningún gobierno ni autoridades hasta la fecha, se han preocupado por el destino de los niños y niñas que viven en la calle. Estas personas, muchas de corta edad, hicieron su vivienda en los parques, por debajo de puentes, en casas deshabitadas y en los basureros.
Es una realidad en nuestro país. Por ejemplo en La Paz, una ciudad ubicada a 4000 metros de altura, con un clima donde las temperaturas en las noches, generalmente, alcanza a 8 grados centígrados bajo cero, muchos niños y niñas viven en la calle, porque no tienen otra alternativa.
De acuerdo a investigaciones realizadas, más 5.000 niños y niñas menores de 15 años viven en las calles por diversos motivos (orfandad, maltrato en la familia, abandono, violencia, etc.).
Lamentablemente estos niños y niñas no encuentran otra alternativa de sobrevivencia que el robo o pedir limosna. El abuso del alcohol y las drogas es una realidad con la que viven todos los días.
A todos estos factores se puede aumentar que también sufren maltratos y violaciones de parte de sus propios padres u otros mayores que viven con ellos, e incluso de policías.
Es importante que las autoridades se ocupen y se preocupen por estos niños y niñas de la calle, invirtiendo los recursos del Estado en proporcionarles calidad de vida, porque hasta el momento sólo es un discurso y una bandera con la que muchas Ongs y el mismo Estado dice velar por los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
martes, 7 de septiembre de 2010
LOS SUMIDEROS DE LA CIUDAD DE LA PAZ
Por Otilia Justo
Los sumideros de la ciudad de La Paz están llenos de basura, sobre todo en los mercados. Por ejemplo, en los mercados de la Rodríguez, Tumusla, Sagárnaga pareciera que nunca los hubieran limpiado.
Los sumideros huelen mal y las compañeras vendedoras tienen que estar sentadas sobre esas canaletas y con sus wawas. No les queda más que aguantar todo el día, aunque para el resto de la gente el olor es insoportable, sólo pasar por esos lugares te indispone. Nosotras las trabajadoras del hogar hacemos compras en diferentes mercados y sabemos que el problema no sólo es el mal olor, sino también las enfermedades que pueden provocar.
Por eso algunas compañeras vendedoras tapan los sumideros con lo que pueden para evitar el mal olor que sale de las rejillas. Esto pasa incluso frente a la subalcaldía Maximiliano Paredesy las autoridades no dicen nada. Pasan y repasan y no toman en cuenta las malas condiciones en las que tienen que trabajar las vendedoras y tampoco consideran los riesgos para la salud de estas compañeras y sus wawas.
Ahora que está por empezar laépoca de lluvias, los sumideros tapados por la basura son más peligrosos que nunca, pero la Alcaldía Municipal no hace nada. Seguramente comenzarán a limpiar cuando esté lloviendo y granizando fuerte; recién van a corretear para limpiar los sumideros en plena lluvia. Eso pasa todos los años.
Siempre cuentan la misma historia del alcantarillado tapado y por eso declaran emergencias con sus alertas amarilla y roja.
Esperamos que este año no sucedan tragedias y que las vendedoras y las vecinas y vecinos en general, también ayuden y no echen la basura en los sumideros para que luego no tengamos que estar lamentándonos.
Los sumideros de la ciudad de La Paz están llenos de basura, sobre todo en los mercados. Por ejemplo, en los mercados de la Rodríguez, Tumusla, Sagárnaga pareciera que nunca los hubieran limpiado.
Los sumideros huelen mal y las compañeras vendedoras tienen que estar sentadas sobre esas canaletas y con sus wawas. No les queda más que aguantar todo el día, aunque para el resto de la gente el olor es insoportable, sólo pasar por esos lugares te indispone. Nosotras las trabajadoras del hogar hacemos compras en diferentes mercados y sabemos que el problema no sólo es el mal olor, sino también las enfermedades que pueden provocar.
Por eso algunas compañeras vendedoras tapan los sumideros con lo que pueden para evitar el mal olor que sale de las rejillas. Esto pasa incluso frente a la subalcaldía Maximiliano Paredesy las autoridades no dicen nada. Pasan y repasan y no toman en cuenta las malas condiciones en las que tienen que trabajar las vendedoras y tampoco consideran los riesgos para la salud de estas compañeras y sus wawas.
Ahora que está por empezar laépoca de lluvias, los sumideros tapados por la basura son más peligrosos que nunca, pero la Alcaldía Municipal no hace nada. Seguramente comenzarán a limpiar cuando esté lloviendo y granizando fuerte; recién van a corretear para limpiar los sumideros en plena lluvia. Eso pasa todos los años.
Siempre cuentan la misma historia del alcantarillado tapado y por eso declaran emergencias con sus alertas amarilla y roja.
Esperamos que este año no sucedan tragedias y que las vendedoras y las vecinas y vecinos en general, también ayuden y no echen la basura en los sumideros para que luego no tengamos que estar lamentándonos.
lunes, 6 de septiembre de 2010
NEGLIGENCIA MÉDICA
Por Rosa Apaza
Autoridades del Ministerio de Salud anunciaron el inicio de una auditoría médica en los hospitales, debido a la muerte de la señora Adela Ticona de 29 años. Ella acudió al poli consultorio de la zona de Villa Fátima el viernes 31 de agosto en la mañana, porque tenía dolor de estómago. El médico que la atendió sólo le receto calmantes y la envió a su casa. Sin embargo, el dolor fue permanente y el sábado ella falleció, a consecuencia de una peritonitis.
Hace cuatro meses familiares de personas que sufrieron negligencia médica denunciaron a otros hospitales, por ejemplo, al Hospital de la Mujer que no atendió rápido a una mamá primeriza en el trabajo de parto. Muchas veces las mamás primerizas no saben sobre el trabajo de parto ni lo que se debe hacer.
En cierta ocasión, fui testigo de que el personal médico y las propias enfermeras tratan muy mal a los pacientes. Era una mamá que iba a dar a luz, yo estaba a su lado, la señora gritaba de dolor y el médico no le hizo caso y una de las enfermeras, que era licenciada, no quiso atenderla. Esto ocurrió en el Hospital de la Garita de Lima de La Paz.
Da miedo pensar cuántas mujeres, hombres, niñas y niños estarán en manos de personas que parecen insensibles al dolor, eso es ser un mal profesional. Te dicen que no hay cama, que no hay medicamentos, cuando las personas vamos al hospital para curarnos y no para que nos traten mal y nos hagan enfermar más.
En los hospitales de primer grado y segundo grado las colas son de horas y a veces ni siquiera obtenemos las fichas para la atención.
La situación de las personas adultas mayores es peor. Cuando se enferman, las llevan de emergencia y ni siquiera las atienden, y cuando preguntas a los médicos ¿qué pasó? Lo único que te dicen es que no resistió la operación. En vez de sacarlos sanitos, los tenemos que sacar muertos. Cómo confiar entonces. Esto pasa en las ciudades y la situación en el área rurales peor.
Son cientos los casos de negligencia médica en nuestro país y a raíz de esto se formó incluso una asociación de familiares víctimas de negligencia médica, pero hasta ahora no hay autoridades que le pongan freno a esta situación.
Autoridades del Ministerio de Salud anunciaron el inicio de una auditoría médica en los hospitales, debido a la muerte de la señora Adela Ticona de 29 años. Ella acudió al poli consultorio de la zona de Villa Fátima el viernes 31 de agosto en la mañana, porque tenía dolor de estómago. El médico que la atendió sólo le receto calmantes y la envió a su casa. Sin embargo, el dolor fue permanente y el sábado ella falleció, a consecuencia de una peritonitis.
Hace cuatro meses familiares de personas que sufrieron negligencia médica denunciaron a otros hospitales, por ejemplo, al Hospital de la Mujer que no atendió rápido a una mamá primeriza en el trabajo de parto. Muchas veces las mamás primerizas no saben sobre el trabajo de parto ni lo que se debe hacer.
En cierta ocasión, fui testigo de que el personal médico y las propias enfermeras tratan muy mal a los pacientes. Era una mamá que iba a dar a luz, yo estaba a su lado, la señora gritaba de dolor y el médico no le hizo caso y una de las enfermeras, que era licenciada, no quiso atenderla. Esto ocurrió en el Hospital de la Garita de Lima de La Paz.
Da miedo pensar cuántas mujeres, hombres, niñas y niños estarán en manos de personas que parecen insensibles al dolor, eso es ser un mal profesional. Te dicen que no hay cama, que no hay medicamentos, cuando las personas vamos al hospital para curarnos y no para que nos traten mal y nos hagan enfermar más.
En los hospitales de primer grado y segundo grado las colas son de horas y a veces ni siquiera obtenemos las fichas para la atención.
La situación de las personas adultas mayores es peor. Cuando se enferman, las llevan de emergencia y ni siquiera las atienden, y cuando preguntas a los médicos ¿qué pasó? Lo único que te dicen es que no resistió la operación. En vez de sacarlos sanitos, los tenemos que sacar muertos. Cómo confiar entonces. Esto pasa en las ciudades y la situación en el área rurales peor.
Son cientos los casos de negligencia médica en nuestro país y a raíz de esto se formó incluso una asociación de familiares víctimas de negligencia médica, pero hasta ahora no hay autoridades que le pongan freno a esta situación.
viernes, 3 de septiembre de 2010
SALONES DE FIESTAS
Por Nelia Catari
En la ciudad de El Alto existen diversos lugares de diversión noctura, por ejemplo peñas, bares y salones de baile.
Estos lugares son frecuentados por gente adulta que busca distraerse; parte de la diversión es el consumo de bebidas alcohólicas que se expenden ahí mismo y la música que se escucha a todo volumen, lo que llega a incomodar a la vecindad.
Muchos de estos establecimientos funcionan de manera ilegal y las bebidas que se venden son adulteradas, porque nadie controla ni lo que venden, ni a quién le venden.
En la ceja de El Alto se encuentran estos lugares casi a cada paso. Los salones de baile, por ejemplo, son casas o edificios alquilados para la organización de fiestas. Algunos de estos espacios están abiertos de lunes a lunes, pero la mayoría se llena de gente los fines de semana.
Muchos jóvenes que salen de sus colegios entran a estos lugares. Quizás lo hacen por curiosidad, pero también porque les resulta fácil el ingreso, ya que nadie les pide identificación para cerciorarse de su edad. Así, grupos numerosos de adolescentes, estudiantes y jóvenes universitarios llegan a consumir alcohol en gran cantidad, ya que además, como el trago está adulterado cuesta barato.
En los reglamentos municipales de la ciudad de El Alto se ha establecido que ningún lugar de venta de bebidas alcohólicas podrá funcionar antes de las seis de la tarde, pero esto no se respeta. Desde temprano estos lugares ya están con las puertas abiertas y la Intendencia no hace nada para controlar que en estos lugares se venda alcohol a menores de edad, aunque esta es una prohibición en todo el país y también fuera de él.
Además de las consecuencias que acarrea el consumo de bebidas alcohólicas, está también el riesgo sobre la salud debido a la adulteración. Por otro lado, en los lugares de diversión son muy frecuentes los robos y los asaltos al salir, y esto también es un riesgo para la gente que vive cerca de estos lugares.
El intento de control que hace la Alcaldía de El Alto es mínimo, por lo que creemos que deberían crear un sistema más efectivo, para que todos los lugares de diversión donde se vendan bebidas alcohólicas, funcionen de manera legal y tengan una norma que regule todas sus acciones. Mucho más en un lugar tan concurrido como la ceja de El Alto.
En la ciudad de El Alto existen diversos lugares de diversión noctura, por ejemplo peñas, bares y salones de baile.
Estos lugares son frecuentados por gente adulta que busca distraerse; parte de la diversión es el consumo de bebidas alcohólicas que se expenden ahí mismo y la música que se escucha a todo volumen, lo que llega a incomodar a la vecindad.
Muchos de estos establecimientos funcionan de manera ilegal y las bebidas que se venden son adulteradas, porque nadie controla ni lo que venden, ni a quién le venden.
En la ceja de El Alto se encuentran estos lugares casi a cada paso. Los salones de baile, por ejemplo, son casas o edificios alquilados para la organización de fiestas. Algunos de estos espacios están abiertos de lunes a lunes, pero la mayoría se llena de gente los fines de semana.
Muchos jóvenes que salen de sus colegios entran a estos lugares. Quizás lo hacen por curiosidad, pero también porque les resulta fácil el ingreso, ya que nadie les pide identificación para cerciorarse de su edad. Así, grupos numerosos de adolescentes, estudiantes y jóvenes universitarios llegan a consumir alcohol en gran cantidad, ya que además, como el trago está adulterado cuesta barato.
En los reglamentos municipales de la ciudad de El Alto se ha establecido que ningún lugar de venta de bebidas alcohólicas podrá funcionar antes de las seis de la tarde, pero esto no se respeta. Desde temprano estos lugares ya están con las puertas abiertas y la Intendencia no hace nada para controlar que en estos lugares se venda alcohol a menores de edad, aunque esta es una prohibición en todo el país y también fuera de él.
Además de las consecuencias que acarrea el consumo de bebidas alcohólicas, está también el riesgo sobre la salud debido a la adulteración. Por otro lado, en los lugares de diversión son muy frecuentes los robos y los asaltos al salir, y esto también es un riesgo para la gente que vive cerca de estos lugares.
El intento de control que hace la Alcaldía de El Alto es mínimo, por lo que creemos que deberían crear un sistema más efectivo, para que todos los lugares de diversión donde se vendan bebidas alcohólicas, funcionen de manera legal y tengan una norma que regule todas sus acciones. Mucho más en un lugar tan concurrido como la ceja de El Alto.
jueves, 2 de septiembre de 2010
EL RACISMO DE MUJER A MUJER
Por Emiliana Quispe
El racismo existe en todas partes, en los mercados, en los centros de salud y en las fuentes de trabajo. Lo más preocupante es que las mujeres somos discriminadas también por otras mujeres.
En los hospitales, cuando vamos al médico, lo que primero te ven es el color de la piel, la vestimenta y no te tratan igual que a las otras mujeres que tienen una vestimenta distinta.
Lo mismo pasa en los mercados con las caseras, yo diría que es peor porque estas personas discriminan a las mujeres que son iguales a ellas y tratan de diferente manera a “las señoras”.
Así como en los centros de trabajo somos discriminadas no sólo por los empleadores de la ciudad, que son diferentes a nosotras, sino también por las mismas personas que han migrado del campo a la ciudad; en algunos casos son profesionales y en otros comerciantes, y tienen una trabajadora del hogar que trajeron de su propio pueblo, a quien tratan como si fuera un objeto de exposición.
Es importante que este trato discriminatorio y racista termine, que el trato sea el mismo para todas y todos, porque un trato justo e igualitario es un derecho que tenemos todos y todas las bolivianas; se debe eliminar toda actitud de discriminación y racismo contra las personas, sean del campo o de la ciudad, hombres o mujeres, de vestido o de pollera, en definitiva entre bolivianos y bolivianas, porque todos y todas somos iguales y tenemos los mismos derechos.
El racismo existe en todas partes, en los mercados, en los centros de salud y en las fuentes de trabajo. Lo más preocupante es que las mujeres somos discriminadas también por otras mujeres.
En los hospitales, cuando vamos al médico, lo que primero te ven es el color de la piel, la vestimenta y no te tratan igual que a las otras mujeres que tienen una vestimenta distinta.
Lo mismo pasa en los mercados con las caseras, yo diría que es peor porque estas personas discriminan a las mujeres que son iguales a ellas y tratan de diferente manera a “las señoras”.
Así como en los centros de trabajo somos discriminadas no sólo por los empleadores de la ciudad, que son diferentes a nosotras, sino también por las mismas personas que han migrado del campo a la ciudad; en algunos casos son profesionales y en otros comerciantes, y tienen una trabajadora del hogar que trajeron de su propio pueblo, a quien tratan como si fuera un objeto de exposición.
Es importante que este trato discriminatorio y racista termine, que el trato sea el mismo para todas y todos, porque un trato justo e igualitario es un derecho que tenemos todos y todas las bolivianas; se debe eliminar toda actitud de discriminación y racismo contra las personas, sean del campo o de la ciudad, hombres o mujeres, de vestido o de pollera, en definitiva entre bolivianos y bolivianas, porque todos y todas somos iguales y tenemos los mismos derechos.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
LA MIGRACIÓN
Por Yola Mamani
Migración, término más conocido que se aplica a los movimientos de personas que se trasladan de un lugar a otro, y estos desplazamientos conllevan un cambio de residencia, bien sea temporal o definitivo.
El fenómeno de la migración lleva como contrapartida las diferencias sociales, culturales, económicas; es decir, la persona que migra lleva consigo todas sus diferencias sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas, etc.
Pienso que emigrar es un derecho, más aún si lo que se persigue es mejorar las condiciones de vida. Lo preocupante del hecho migratorio esquelas personas que se van del país, pierden sus derechos, tanto en el país de origen como en el país al que llegan. En los hechos migrar parecería que significa renunciar incluso a los derechos humanos y laborales. Ambos países se desentienden de los y las migrantes.
Aquí en Bolivia el presidente Evo Morales ha sacado un decreto supremo para que las y los emigrantes tengan derecho al voto en el exterior, como si fuera una gran cosa para ellos. Porque está claro que hay otras necesidades mucho más importantes que un voto. Basta con preguntar a las personas que se van del país, ¿porqué se van? ¿en qué condiciones laborales se van?, ¿a costa de qué y de quiénes se van? Seguramente responderían que no tienen trabajo, que lo que gana no les alcanza para mantener a su familia, que no cuentan con seguro de salud, educación, vivienda, es decir no tienen condiciones de vida dignas.
Se les han negado los derechos fundamentales en Bolivia. Por otro lado, en el país tampoco existe políticas migratorias, seguramente por esta razón las autoridades se olvidan de todas las personas que están en otros países.
No se valora a los migrantes pese a que hacen envíos importantes de remesas. Se dice que estos ingresos son los más altos en la economía nacional, después de los hidrocarburos.
Si bien estos envíos son importantes, no se sabe a dónde van, dónde se invierten, pero lo que sí veo es que la situación de las familias de los migrantes no mejora, siguen en las mismas condiciones.
Migración, término más conocido que se aplica a los movimientos de personas que se trasladan de un lugar a otro, y estos desplazamientos conllevan un cambio de residencia, bien sea temporal o definitivo.
El fenómeno de la migración lleva como contrapartida las diferencias sociales, culturales, económicas; es decir, la persona que migra lleva consigo todas sus diferencias sociales, económicas, políticas, culturales, religiosas, etc.
Pienso que emigrar es un derecho, más aún si lo que se persigue es mejorar las condiciones de vida. Lo preocupante del hecho migratorio esquelas personas que se van del país, pierden sus derechos, tanto en el país de origen como en el país al que llegan. En los hechos migrar parecería que significa renunciar incluso a los derechos humanos y laborales. Ambos países se desentienden de los y las migrantes.
Aquí en Bolivia el presidente Evo Morales ha sacado un decreto supremo para que las y los emigrantes tengan derecho al voto en el exterior, como si fuera una gran cosa para ellos. Porque está claro que hay otras necesidades mucho más importantes que un voto. Basta con preguntar a las personas que se van del país, ¿porqué se van? ¿en qué condiciones laborales se van?, ¿a costa de qué y de quiénes se van? Seguramente responderían que no tienen trabajo, que lo que gana no les alcanza para mantener a su familia, que no cuentan con seguro de salud, educación, vivienda, es decir no tienen condiciones de vida dignas.
Se les han negado los derechos fundamentales en Bolivia. Por otro lado, en el país tampoco existe políticas migratorias, seguramente por esta razón las autoridades se olvidan de todas las personas que están en otros países.
No se valora a los migrantes pese a que hacen envíos importantes de remesas. Se dice que estos ingresos son los más altos en la economía nacional, después de los hidrocarburos.
Si bien estos envíos son importantes, no se sabe a dónde van, dónde se invierten, pero lo que sí veo es que la situación de las familias de los migrantes no mejora, siguen en las mismas condiciones.
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