domingo, 27 de abril de 2014
viernes, 25 de abril de 2014
LA AUTOESTIMA
Por Victoria Mamani
Muchas veces nos preguntamos ¿qué es la autoestima? Pues es la fuerza vital que nos permite a los
seres humanos, desarrollar la capacidad de apreciarnos, valorarnos, respetarnos
y defender nuestros derechos. Debería ser la fuerza que se manifieste en todos
los ámbitos y espacios de la vida, que nos permita la aceptación de lo que
somos, de lo que hacemos y sentimos, pero no siempre todos y todas tenemos una
buena autoestima.
Lamentablemente yo veo que muchas mujeres tienen una
baja autoestima por su condición de mujer, porque pensamos de forma negativa
sobre nosotras mismas, tenemos pensamientos como: no puedo, soy mujer no más,
soy una sonsa, qué voy a poder, tengo miedo. Son palabras que se apoderan de nuestra mente y no nos dejan crecer, porque
muchas veces desde pequeñas hemos
escuchado esas palabras de nuestros padres y madres.
Cada persona
sigue su propio y único camino en
la vida y a través del mismo, va formando su autoestima. El proceso suele ser
gradual y en el camino, una sin darse cuenta, puede formar a su alrededor un
pozo de creencias negativas sobre sí misma.
En esa construcción, la naturaleza de la persona
juega un papel importante, pero las experiencias que atraviesa y las personas
con quienes se relaciona, también influyen decisivamente.
Muchas veces, sin ser conscientes de ello, los
padres y madres son quienes destruyen la autoestima de sus hijas e hijos ¿por
qué digo esto? Porque primero escuchamos
a los padres decir a sus hijos frases y adjetivos como: no sabe, tonta es; inútil; vaga y muchas cosas más, la
niña o niño crece con complejos, e incluso llegan a creer que son como sus
padres les dicen y de adultos esto es difícil de superar.
Segundo, las mujeres no auto valoran el trabajo que hacen en la
casa, cuando se casan son sumisas ante sus maridos. El hombre se aprovecha de ello, siempre le recrimina a su pareja que
no sabe trabajar, la insulta, le echa en
cara que él lleva la plata a la casa, le dice que es una inútil y fea. Estas
palabras hacen que la autoestima de la mujer este por los suelos, esa es una
forma más de violencia que ejercen los hombres sobre las mujeres, les quitan la
autoestima, además de ejercer en muchos casos abusos físicos, emocionales o
sexuales. Por lo que veo día a día, en la calle y con otras compañeras, muchas
mujeres se sienten excluidas en la
sociedad, se sienten como un “bicho
raro” en el trabajo o en algún
acontecimiento social, al creerse menos
que los demás.
Piensan que
solas no valen nada, que sin su marido no van a poder salir adelante. Pero
todo esto solo está en la mente, con la baja autoestima hay mayores
probabilidades de que los derechos sean vulnerados. Todos y todas debemos
reflexionar, valorar nuestro trabajo, aceptarnos tal como somos y dar seguridad
y confianza a nuestros hijos e hijas. Lo importante es que tú compañera no
vivas pensando en la opinión de los demás, sino que pongas a tu alrededor lo que necesitas para ser feliz
y te aferres a ello, solo pensar positivamente, lo que no te sirve, deséchalo,
no te empeñes en mantener cosas que no
te hacen feliz.
lunes, 21 de abril de 2014
LOS BAUTIZOS EN LA UMSA
Por
Yola Mamani
El
bautizo es una ceremonia de iniciación y aceptación de nuevos estudiantes que
se practica en las universidades, colegios o institutos. Se lleva a cabo
generalmente al comienzo del año y son bastante agresivas. A pesar de haber una
previa organización, el momento en que se está practicando, en algunos casos
por la euforia del momento, los bautizados agarran a la fuerza a personas que
no están participando, generalmente chicas y nadie interviene, es decir ningún
docente ni administrativo.
Hace
poco dos estudiantes de la Universidad del Valle murieron después de su
bautizo.
Realmente esta noticia me impacto bastante, pero al mismo tiempo me
hizo reflexionar sobre la presión que existe en este tipo de eventos. He visto
en la universidad que los compañeros y compañeras organizan el bautizo con
cizaña, porque esto es como pagar derecho de piso.
Quienes
organizan esto son los estudiantes
antiguos, las y los dirigentes de los Centros de Estudiantes, perece que buscan
que los y las nuevitas, como ellos les llaman, pasen el momento más
desagradable posible. Por ejemplo usan productos podridos como tomates,
locotos, lechugas, huevos, harina y hasta tripas, escamas y huesos de pescado para que los bautizados se revuelquen
en el desperdicio que recogen de la basura en estado de putrefacción.
Si
no lo hacen, los organizadores te untan con cizaña, peor si eres mujer, que es
cuando aprovechan para meter mano. Mientras más asquerosas sean las mesclas, es
más divertido para quienes miran. Lo peor de todo y que más excesos tiene, es
la cantidad de alcohol que le obligan a tomar a chicos y chicas.
Las
bebidas que les fuerzan a tomar, obviamente son las más baratas, generalmente
adulteradas, pues no cuentan con gran presupuesto. El preparado de estas
bebidas deben ser muy fuertes, porque unos minutos después, hombres y mujeres
se encuentran en estado lamentable, ya cuando pasan unas cuantas horas, no se
pueden ni parar.
A
pesar de que participar en esto no es obligatorio, para los y las estudiantes
significa aceptación e inclusión, por ello mucha gente se somete a actos que
quizás no les gusta, ni les divierte. En
su momento yo decidí no hacerlo porque quise evitar, empujones, manoseos o que
me obliguen a beber alcohol. Según la gente de los Centros de Estudiantes, esta
es una fiesta de confraternización entre antiguos y nuevos, pero se podría
buscar nuevas formas de confraternización, que no tengan violencia de por
medio.
jueves, 10 de abril de 2014
LAS DISCOTECAS
Por Yola Mamani
Al
pasar por la calle Figueroa da bastante miedo, hasta la piel se pone de
gallina, tal vez sea porque es oscura y el olor a orín es insoportable. O será
porque hay muchos borrachos que salen de diferentes lugares donde se consumen
bebidas alcohólicas, a veces con jovencitas. Por su estado, estos hombres
generalmente son muy atrevidos con las mujeres que encuentran a su paso.
En
esa céntrica calle hay varias discotecas, entre ellas también antros clandestinos,
las discotecas tienen letreros grandes y súper visibles, pero otros sitios
tienen muy poca luz, puertas pequeñas, nadie pensaría que es un lugar de
diversión; otros funcionan a puerta cerrada, solo los y las que conocen o a
quienes les conocen pueden entrar sin problema.
A
esos lugares entra gente de todas las edades, pero los dueños o administradores
no controlan, lo que importa es lucrar con el consumo de alcohol y los que
consumen más obviamente son los varones, quienes constantemente están acosando y molestando a
las chicas que casualmente están festejando algo o simplemente quisieron bailar
y divertirse un poco. Alegrarse es un derecho, nadie tiene derecho a estar
acosando a nadie por el hecho de compartir un espacio, pero al parecer eso piensan
los hombres. Por ejemplo yo he pasado situaciones incomodas en las que he
tenido que defenderme, porque aunque haya otras personas viendo, o haya
seguridad en el local, nadie dice nada cuando te están faltando al respeto.
La
mala educación de estas personas que se exceden con el alcohol es de no poder
creer, a cierta hora salen de los sitios legales o clandestinos y orinan donde
pueden, sin consideración alguna con las mujeres vendedoras que están a los
alrededores, comercializando alimentos hasta la madruga. Yo fui testigo al realizar la investigación “Puestos de
Venta Convertidos en Mingitorios”, de la falta de respeto que sufren los
vecinos, vecinas y vendedoras, que deben lidiar con los borrachos prepotentes. Las caseras muchas
veces denunciaron el hecho ante la Alcaldía Municipal, que se limita a limpiar
cada cierto tiempo, al parecer no es muy constante, según las caseras lo hacen
solo una vez al año.
Como
siempre nuestras autoridades se hacen de oídos sordos, solo cuando algo grave
pasa actúan. Hace muy poco tiempo ocurrió una violación y varios robos en la
discoteca Dúo, que justamente está en la calle Figueroa, por lo que se supo en
varios medios, muchos trabajadores eran cómplices de los delitos. De cierta
forma las autoridades también son cómplices de que ocurran estos hechos, ya que
por más que haya denuncias, no hacen nada para prevenir que se cometan actos
ilegales.
No
se hace nada por prevenir, pero cuando se trata de cobrar, es diferente, en
varias ocasiones se ven estos bares y discotecas clausuradas y precintadas por
Impuestos Internos, que seguramente no controlan las licencias de
funcionamiento, pero si la cantidad que tienen que recaudar, aunque los y
las dueñas o administradores unas horas
después de clausurado, abren como si nada. Realmente a mí me preocupa bastante
la existencia de estos espacios en los que solo interesa vender bebida sin
medida.
jueves, 27 de marzo de 2014
LAS FERIAS SON UN NEGOCIO
Por
Cristina Ibáñez
En
estos últimos años se han instalado innumerables ferias en la ciudad de El Alto.
Mucha gente del área rural y otros departamentos, ven como una opción de
generar recursos económicos, la venta informal. Dejan abandonadas sus
comunidades donde antes trabajaban su
chacra para tener una mejor situación de vida, cosa que no cambio mucho, por
eso deben migrar.
Al no
encontrar un empleo, pues las fuentes laborales son casi inexistentes en el
país, las ferias se han propagado en cada zona, pues la gente necesita recursos
para sostener a su familia. Quienes se dedican al comercio son generalmente mujeres,
muchas que cumplen el rol de padre y madre sosteniendo el hogar, ellas tienen
que estar en la calle enfrentando todo
tipo de dificultades.
Muchas
y muchos dirigentes se aprovechan de la mala situación económica de algunas
compañeras, por ejemplo conozco de ferias que se instalan de lunes a domingo, cada
sector de vendedoras tienen presidentas, vicepresidentas, secretaria de actas y
vocales y ellas se dedican a vigilar la
asistencia de sus afiliadas en la feria.
Cuando una persona tiene tres faltas, automáticamente les quitan su
puesto de venta si no pagan la multa correspondiente.
La
dirigencia cobra dinero por todo y nada, tampoco dan explicaciones de lo que
hacen con lo recaudado, cobran aportes para
marchar en el aniversario de la feria, para limpieza, etc., no importa si las
compañeras no vendieron nada, igual deben aportar, según la mercadería que
tengan.
Esta
situación se comprendería si los aportes voluntarios, entre comillas, servirían
para mejorar la cotidianidad de las compañeras comerciantes, para techar el
espacio en el que están o mantenerlo limpio, sin embargo la dirigencia no se
preocupa de los focos infecciosos que hay con el tema de la basura; los abarrotes,
verduras, frutas y otros alimentos se exponen al lado de los desperdicios e
incluso de los desechos biológicos, poniendo en riesgo también la salud de la
compradora y comprador.
Entonces
el negocio más rentable es para la dirigencia, no para las caseritas que además
de mal pasarse el día vendiendo, deben pagar una cuota que nadie sabe a dónde
va.
miércoles, 26 de marzo de 2014
EL MAL USO DE LAS PASARELAS
Por Victoria
Mamani
La ciudad de El Alto tiene muchas pasarelas, pero la
mayoría están de adorno, porque la gente prefiere pasar esquivando las movilidades que circulan por las avenidas
principales de esta urbe. Por ejemplo la Avenida Juan Pablo II y la 6 de Marzo,
que son vías principales que conectan la ciudad de La Paz y El Alto.
Las autoridades municipales de esta ciudad, incluso
han enrejado las jardineras centrales de la Avenida 6 de Marzo, para obligar a las
y los peatones a subir y bajar por las pasarelas. Pese a este esfuerzo, no han
logrado su objetivo.
La población alteña, por comodidad o flojera de
subir y bajar las gradas, prefiere cruzar las avenidas arriesgando su vida.
Por otra parte, el mal uso de estas pasarelas
puede traer consecuencias; digo esto porque los días domingos, una de las
pasarelas más transitadas por las y los peatones que suben de la ciudad de La
Paz a la feria 16 de Julio, no es solo un paso peatonal. Esta pasarela está
ubicada detrás del Multifuncional de El Alto
y está también sirve como un lugar de encuentro o cita de los
enamorados, amigos, amigas o algún familiar.
También hay personas que venden caramelos en
medio de la pasarela, las personas que piden limosna con sus wawas se sientan
también allí, la gente que reparte volantes, trípticos de algún instituto
técnico. Toda esta aglomeración provoca el deterioro de la pasarela y con el
tiempo la estructura puede debilitarse y
llegar a caer.
No solamente ocurre eso, hay algo peor, las y
los indigentes han convertido el lugar en un mingitorio, es un charco de orina
y de eses fecales, ya se imaginarán el
mal olor que hay y en medio de todo esto,
la venta de caramelos y otros productos comestibles. Los hijos e hijas de las vendedoras y de las mujeres que piden limosna,
están jugando en medio de toda esa basura, corriendo el riesgo de contraer
alguna enfermedad o infección estomacal.
Los guardias municipales ni siquiera controlan
este tipo de hechos, es más, algunas personas orinan en frente de ellos por no
pagar un boliviano en los mingitorios que hay en cercanías de esta pasarela y
ellos fingen no haber visto nada.
Por un lado no sabemos cuidar las obras que se
realizan para mejorar la imagen de la ciudad y nuestra calidad de vida, porque
todo lo que se hace es gracias a los impuestos que pagamos cada ciudadano.
Y por el otro, las autoridades de la alcaldía no
hacen el mantenimiento de las pasarelas y las empresas que están encargadas de
hacer limpieza de la ciudad de El Alto al parecer no pasan por allí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)