lunes, 9 de noviembre de 2015

LA TRATA Y TRÁFICO, CUALQUIERA PUEDE SER VÍCTIMA



Por María Pacosillo

El pasado mes de Septiembre se celebró el día internacional de No a la Trata y Tráfico de Personas, pero solo algunos  medios de comunicación difundieron información respecto a esta fecha.

La trata y tráfico son  delitos penados por la ley INTEGRAL CONTRA LA TRATA Y TRÁFICO DE PERSONAS, pero las autoridades hacen poco o nada ante estos crímenes y en realidad nadie lo hace, pues si bien no es obligación de la ciudadanía el sancionar, si ser vigilantes de que esto no ocurra y en su caso, denunciar.

El año 2014 se reportaron ante la ONU 40.000 casos en 152 países, pero hay cientos de casos que no se denuncian. Esto demuestra que este es un problema de orden mundial, donde las víctimas son reclutadas y trasportadas para explotaciones diversas, como la laboral, sexual, e incluso para la comercialización de órganos. 

Se conoce por los medios de comunicación, que quienes negocian con las vidas de las víctimas, están organizados en grandes redes y que también tienen relación con el tráfico de armas y drogas.
En nuestro país, son pocos los casos en los que la víctima logra salir de estas redes, recobrando su libertad escapando de sus captores, en otros pocos la policía actúa y en realidad el gran porcentaje de los casos no son resueltos.

Cuando la policía intervine algunos locales, en las famosas redadas en las que cometen muchos abusos de poder también, encuentran aisladamente a alguna jovencita que está siendo explotada sexualmente por algún proxeneta , que en poco tiempo, con la complicidad de jueces ,fiscales y abogados corruptos, resuelven su problema judicial en un dos por tres y luego, nuevamente abren sus lenocinios.

Como confiar en que se está trabajando para terminar con este delito? Es un secreto a voces que en muchos casos hay complicidad de las autoridades que están en la obligación de resolver el problema.

Y ¿qué podemos hacer los y las ciudadanas para frenar la trata y tráfico de personas? Si nos organizamos, podríamos hacer la diferencia, podemos hacerlo en nuestros barrios, en las zonas, en nuestras comunidades. Informarnos y advertir a los y las más jóvenes, para que no confíen demasiado en las personas, en alguna oferta laboral que parezca maravillosa, en gente que no conozca. Orientar para que las personas que están en riesgo, puedan informarse bien sobre un empleo ofrecido, que verifiquen siempre el origen de la oferta. Estar siempre con los ojos bien abiertos, donde vivimos y nos quedar indiferentes si algo raro está pasando cerca de nosotros y nosotras. Denunciando podemos estar salvando a alguien. Mañana podríamos ser uno o una de nosotras o alguien que queremos.

lunes, 26 de octubre de 2015

LA CALLE “HOGAR DE LOS QUE NO TIENEN”



Por Arminda Gómez

Los indigentes hacen de la calle su hogar, estas personas son adultas, jóvenes, adolescentes, niñas y niños que han terminado en las calle por diferentes motivos y circunstancias.

Con frecuencia se reúnen en la Plaza Bicentenario, sobre todo por las noches, hay grupos de jovencitos que están jugando futsal, acompañados de sus mascotas fieles. Algunos causan temor por su aspecto y porque  a veces parece que están en otro mundo.

Se juntan de noche y a veces se acercan a la gente a pedir unas monedas, alguna vez, uno que otro se pone un poco agresivo cuando alguien no quiere regalarle. Ahí en la plaza se encuentran para jugar un rato, distraerse y para poder buscar un lugar donde pasar la noche y protegerse como puedan del frio intenso. 
Yo soy mamá y me duele ver a esos niños, niñas y jóvenes, pero también siento indignación, porque si se les hubiera dado la oportunidad, esas personas seguramente serían muy productivas en nuestra sociedad. Pero somos indiferentes, todos y todas pasamos por lado de ellos y ellas sin ni siquiera verles.

Recurren a la clefa para mitigar el hambre, el cansancio, el frio, el dolor. Tienen suerte si encuentran un cajero automático vacío, porque allí se acomodan, doblándose en dos, o entre dos o más, para tratar de calentarse.  

A caso alguna vez nos preguntamos al verles si reciben atención medica? O si alguna vez recibieron la atención que se necesita para dejar una adicción y reincorporarse en la sociedad como una persona con todos los derechos, e incluso obligaciones que tenemos los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país? A caso alguien se preocupa en serio por el vivir bien de estas personas que sienten igual que todos y todas?  

Los y las indigentes no solo necesitan ser acogidos en el inverno en un albergue transitorio. Necesitan especialistas que trabajen con ellos y ellas para reencaminar sus vidas, porque si están en esas condiciones no es por gusto, sino porque la situación económica, social, etc., les ha llevado al lugar donde se encuentran. Las autoridades no deberían verlos como un simple problema que se deja a la deriva, sino como personas que están en una situación de vulnerabilidad y que por tanto, necesitan ser atendidas, por el municipio y por el Estado, porque no deberían haber ciudadanos ni ciudadanas de primera o segunda, todos y todas hemos nacido en este país, en el que sus gobernantes tienen que cumplir obligaciones de manera igualitaria.

lunes, 12 de octubre de 2015

DEBEMOS HACER ALGO



Por Maria Pacosillo

Es eminente el calentamiento del globo terráqueo, nuestro eco sistema está en peligro.

Qué hacemos y qué le diremos a quienes sufrirán las consecuencias? sabemos que nuestro planeta sufre cambios climáticos debido al comportamiento destructivo que hemos tenido los seres humanos, pero aun sabiéndolo, continuamos con la destrucción del lugar donde vivimos.

Los países ricos o desarrollados, son los mayores emisores de gases nocivos, contaminando el habitad de todos los y las seres que vivimos en el planeta, pero nadie hace nada.

Una parte de la ciudadanía de El Alto, tuvo la genial idea de planificar el uso de bicicletas para trasladarse, así la emisión de gases tóxicos de los vehículos sería menor, y quienes sean parte de este proyecto aportarían de esta forma reduciendo la contaminación, aunque sea en cantidad mínima. De prosperar este tipo de ideas, sería un gran aporte a la conservación de nuestra madre tierra.

Creemos que hay personas irresponsables que actúan más por intereses personales, que por el bien del planeta, y que fingen de alguna manera que están a favor del cuidado de la tierra plantando árboles, pero por otro lado están destruyendo parques nacionales y grandes extensiones de bosques.  

Nosotros y nosotras podemos aportar, aunque sea con una minúscula parte, a cambiar las cosas, empezando por cuidar el uso indiscriminado de energía, botando la basura en su lugar, no permitiendo que en nuestro país se utilicen pesticidas y se produzcan alimentos transgénicos que acaban con la productividad de nuestra tierra, etc. Hay mucho que podemos hacer.

El ecosistema está en peligro y por lo tanto, nuestra propia vida, tenemos que hacer algo, no solo por nosotros o nosotras, sino por cada ser viviente del planeta, por la gente que está naciendo en este momento y que tendrá que vivir en un mundo en las condiciones que todos y todas dejemos.