Por Otilia Justo
En la zona de 16 de febrero, del distrito 5 dela ciudad de El Alto, se encuentra una parte de la avenida Santa Fe, más abajo de la ex tranca de Río Seco. Esta avenida se extiende desde el aeropuerto hasta el camino a Laja.
Con el crecimiento de la ciudad de El Alto, la zona, que es muy populosa, está en un lugar céntrico. Por eso mismo, en la 16 de febrero se realiza una feria muy grande, los días miércoles y sábado. Allá se vende todo tipo de alimentos; las y los productores llegan directamente desde el campo llevando productos frescos.
En la feria se puede encontrar incluso muebles. Después de la feria todo el lugar se queda lleno de basura.
Por la avenida Santa Fe circula el transporte público de pasajeros y también transitan grandes camiones que llevan carga. Pero es una ruta peligrosa por todos los huecos que hay, hasta los canales del alcantarillado no tienen tapas.
Esta avenida está en construcción desde hace dos años, pero desde hace un año que ya no hay trabajadores. La Alcaldía de la ciudad de El Alto dejó la obra a medias, y por lo menos el tramo que cruza la zona 16 de febrero se ha convertido en un basural, donde se botan hasta a los animales muertos.
El carrobasureropasa cada tres días para levantar la basura. Por eso ocurren varios accidentes de tránsito en la zona, porque los carros tienen que esquivar todo eso y la gente tampoco tiene cuidado.
La avenida Santa Fe es un ejemplo de lo que está pasando con las calles y avenidas de la ciudad de El Alto. Muchas están llenas de huecos o con obras a medias y sin señalización. Lo mismo pasa con las plazas y con los mercados.
La gestión de Édgar Patana comenzó en junio de este año y su tarea tiene que ser concluir las obras pendientes, que han sido abandonadas, porque las alteñas y los alteños nos merecemos una ciudad digna para vivir.
lunes, 2 de agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
CREENCIAS DEL MES DE AGOSTO
Por Nelia Catari
En el mes de agosto, las manifestaciones y rituales aymaras se incrementan de gran manera.
Los aymaras dicen que en agosto, la Pachamama se abre para recibir las ofrendas y así recuperar la fortaleza que perdió en el invierno. Por eso le llaman “lakani phaxi” o el “mes que tiene boca”.
Uno de los rituales que más se practica en el altiplano es la wax´ta,que significa ofrenda, en especial a la Pachamama o madre tierra. Con la wax´ta se busca satisfacer el apetito de la Pachamama antes de la siembra, sino la producción no será buena. Los que se encargan de esto son los yatiris que preparan la mesa con dulces que representan los deseos de cada hogar o de la comunidad. Después rezan y le piden a la Pachamama que ayude a cumplir los deseos.
Algunas veces en la ofrenda también se incluyen sullos, que son los fetos de llamas, vicuñas o incluso de cerdos, para que la tierra tenga todavía mas fuerza. Todo este ritual se realiza los primeros días del mes, para que la cosecha sea muy productiva. Cuando construimos nuestras casas o cuando emprendemos algún negocio también le hacemos una ofrenda a la tierra.
En el campo y también en las ciudades, sobre todo la gente mayor, recomienda que tengamos cuidado con nuestras actividades, por ejemplo viajes, y que, en todo caso, le recemos a la Pachamama para no tener accidentes o algún otro problema.
Pero cuando emigramos del campo a la ciudad a veces nos olvidamos de lo que nos han enseñado nuestros antepasados, cosas que han ido pasando de generación en generación. Ocurre también que mucha de la gente que ha venido antes que yo, ha preferido dejar atrás sus prácticas para no sufrir racismo ni discriminación. A pesar de eso, nuestros ritos y creencias han vencido siglos de dominación.
Algunos ritos aymaras han sido practicados desde hace tiempo en las instituciones estatales, como la challa, y con el gobierno de Evo Morales muchos ritos más han entrado al Palacio.
En algunas fuentes laborales no aceptan que realicen rituales dentro del lugar de trabajo, lo que para mí es una forma de coartar nuestro derecho de prácticar nuestras costumbres. Y también, muchas veces, los empleadores tratan de imponernos sus hábitos.
Entonces me pregunto, cómo hacemos para que nuestras creencias y costumbres convivan dentro del respeto, tomando en cuenta también a gente de otras culturas como la quechua o las de pueblos indígenas del oriente. Lo que sí tengo claro es que no podemos olvidar lo que somos y deberíamos recuperar lo que nos enseñaron de niñas y niños.
En el mes de agosto, las manifestaciones y rituales aymaras se incrementan de gran manera.
Los aymaras dicen que en agosto, la Pachamama se abre para recibir las ofrendas y así recuperar la fortaleza que perdió en el invierno. Por eso le llaman “lakani phaxi” o el “mes que tiene boca”.
Uno de los rituales que más se practica en el altiplano es la wax´ta,que significa ofrenda, en especial a la Pachamama o madre tierra. Con la wax´ta se busca satisfacer el apetito de la Pachamama antes de la siembra, sino la producción no será buena. Los que se encargan de esto son los yatiris que preparan la mesa con dulces que representan los deseos de cada hogar o de la comunidad. Después rezan y le piden a la Pachamama que ayude a cumplir los deseos.
Algunas veces en la ofrenda también se incluyen sullos, que son los fetos de llamas, vicuñas o incluso de cerdos, para que la tierra tenga todavía mas fuerza. Todo este ritual se realiza los primeros días del mes, para que la cosecha sea muy productiva. Cuando construimos nuestras casas o cuando emprendemos algún negocio también le hacemos una ofrenda a la tierra.
En el campo y también en las ciudades, sobre todo la gente mayor, recomienda que tengamos cuidado con nuestras actividades, por ejemplo viajes, y que, en todo caso, le recemos a la Pachamama para no tener accidentes o algún otro problema.
Pero cuando emigramos del campo a la ciudad a veces nos olvidamos de lo que nos han enseñado nuestros antepasados, cosas que han ido pasando de generación en generación. Ocurre también que mucha de la gente que ha venido antes que yo, ha preferido dejar atrás sus prácticas para no sufrir racismo ni discriminación. A pesar de eso, nuestros ritos y creencias han vencido siglos de dominación.
Algunos ritos aymaras han sido practicados desde hace tiempo en las instituciones estatales, como la challa, y con el gobierno de Evo Morales muchos ritos más han entrado al Palacio.
En algunas fuentes laborales no aceptan que realicen rituales dentro del lugar de trabajo, lo que para mí es una forma de coartar nuestro derecho de prácticar nuestras costumbres. Y también, muchas veces, los empleadores tratan de imponernos sus hábitos.
Entonces me pregunto, cómo hacemos para que nuestras creencias y costumbres convivan dentro del respeto, tomando en cuenta también a gente de otras culturas como la quechua o las de pueblos indígenas del oriente. Lo que sí tengo claro es que no podemos olvidar lo que somos y deberíamos recuperar lo que nos enseñaron de niñas y niños.
jueves, 29 de julio de 2010
EL FRIO AFECTA A LOS MÁS POBRES
Por Emiliana Quispe
El frio cada día es más fuerte, este año particularmente hemos sentido mucho frio con referencia a los anteriores años, esta ola de frio llegó hasta el oriente. Es la gente pobre la que más sufre el intenso frio, en el presente año ya suman 23 los muertos por el alarmante frio que azota nuestro país.
Mucha gente vive en las calles, mujeres, hombres y niños que en su condición de indigentes no tienen los recursos necesarios para acceder al cobijo de un techo. Al igual que los migrantes del interior del país en especial del Departamento de potosí no les queda más que vivir en las calles y soportar la inclemencia del tiempo.
Ningún sector del gobierno o de las autoridades municipales se ha ocupado de realizar y promover políticas que ayuden y mejoren la situación de este sector de bolivianos que cada día es mayor.
Es importante que existan albergues o lugares donde estos ciudadanos bolivianos puedan recibir cobijo ya que los albergues que existen actualmente no son suficientes y no reúnen los requisitos necesarios para que seres humanos puedan utilizarlos.
Desde este programa pedimos a todas las autoridades se ocupen de las personas que viven en las calles y les brinden apoyo.
El frio cada día es más fuerte, este año particularmente hemos sentido mucho frio con referencia a los anteriores años, esta ola de frio llegó hasta el oriente. Es la gente pobre la que más sufre el intenso frio, en el presente año ya suman 23 los muertos por el alarmante frio que azota nuestro país.
Mucha gente vive en las calles, mujeres, hombres y niños que en su condición de indigentes no tienen los recursos necesarios para acceder al cobijo de un techo. Al igual que los migrantes del interior del país en especial del Departamento de potosí no les queda más que vivir en las calles y soportar la inclemencia del tiempo.
Ningún sector del gobierno o de las autoridades municipales se ha ocupado de realizar y promover políticas que ayuden y mejoren la situación de este sector de bolivianos que cada día es mayor.
Es importante que existan albergues o lugares donde estos ciudadanos bolivianos puedan recibir cobijo ya que los albergues que existen actualmente no son suficientes y no reúnen los requisitos necesarios para que seres humanos puedan utilizarlos.
Desde este programa pedimos a todas las autoridades se ocupen de las personas que viven en las calles y les brinden apoyo.
martes, 27 de julio de 2010
LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Por Yola Mamani
El derecho a la libre expresión es uno de los derechos más importantes que tenemos y que debemos hacer prevalecer, ya que es esencial para la lucha y también para la promoción de todos los derechos humanos.
A mucha gente le ha costado incluso la vida ejercer ese derecho y gracias a esas personas hay leyes, comenzando por la Constitución Política del Estado garantizan que las bolivianas y los bolivianos expresemos nuestras ideas.
Por eso, ahora más que nunca, no podemos callarnos. Estamos en tiempos de cambio y la palabra de todas y de todos debe ser escuchada. Sólo así vamos a poder debatir libremente sobre el país que queremos.
Nadie debe oprimirnos ni someternos, cuando no estamos de acuerdo con algo. También queremos el cambio, pero siendo parte de la discusión.
La libertad de expresión nos corresponde a todas y todos. Eso sólo depende de nosotras mismas. Decir lo que pensamos, lo que opinamos, depende de nosotras.
Muchas veces he escuchado en los medios de comunicación que en Bolivia, ahora, no hay libertad de expresión y eso no es cierto. Por el contrario, son los mismos medios de comunicación los que restringen la libertad de expresión de la gente, porque sólo hay espacio para quienes tienen poder.
Lo que más bien no se cumple es nuestro derecho a la información. El Estado está en la obligación de garantizar que todas las personas podamos informarnos libremente, pero no lo hace. He podido comprobarlo cuando hago entrevistas en diferentes lugares.
Me consta que en las instituciones públicas, siempre tienen que pedir permiso para darnos cualquier tipo de información y cuando te dicen que te la van a dar, te entregan propaganda. Pero además eligen a quién le van a dar información, si eres crítica no te quieren dar nada.
Los medios también tienen la obligación de garantizar el derecho a la información, no sólo para ellos sino para toda la ciudadanía, pero cuántas veces encontramos noticias que no nos informan, ya que muchos se dedican más a la farándula y al sensacionalismo.
Creo que mis queridos amigos periodistas se equivocan al decir que no hay libertad de expresión. Yo les creía cuando no hacía radio, pero les aseguro que hay libertad de expresión, lo que nos falta es que se cumpla el derecho a la información.
El derecho a la libre expresión es uno de los derechos más importantes que tenemos y que debemos hacer prevalecer, ya que es esencial para la lucha y también para la promoción de todos los derechos humanos.
A mucha gente le ha costado incluso la vida ejercer ese derecho y gracias a esas personas hay leyes, comenzando por la Constitución Política del Estado garantizan que las bolivianas y los bolivianos expresemos nuestras ideas.
Por eso, ahora más que nunca, no podemos callarnos. Estamos en tiempos de cambio y la palabra de todas y de todos debe ser escuchada. Sólo así vamos a poder debatir libremente sobre el país que queremos.
Nadie debe oprimirnos ni someternos, cuando no estamos de acuerdo con algo. También queremos el cambio, pero siendo parte de la discusión.
La libertad de expresión nos corresponde a todas y todos. Eso sólo depende de nosotras mismas. Decir lo que pensamos, lo que opinamos, depende de nosotras.
Muchas veces he escuchado en los medios de comunicación que en Bolivia, ahora, no hay libertad de expresión y eso no es cierto. Por el contrario, son los mismos medios de comunicación los que restringen la libertad de expresión de la gente, porque sólo hay espacio para quienes tienen poder.
Lo que más bien no se cumple es nuestro derecho a la información. El Estado está en la obligación de garantizar que todas las personas podamos informarnos libremente, pero no lo hace. He podido comprobarlo cuando hago entrevistas en diferentes lugares.
Me consta que en las instituciones públicas, siempre tienen que pedir permiso para darnos cualquier tipo de información y cuando te dicen que te la van a dar, te entregan propaganda. Pero además eligen a quién le van a dar información, si eres crítica no te quieren dar nada.
Los medios también tienen la obligación de garantizar el derecho a la información, no sólo para ellos sino para toda la ciudadanía, pero cuántas veces encontramos noticias que no nos informan, ya que muchos se dedican más a la farándula y al sensacionalismo.
Creo que mis queridos amigos periodistas se equivocan al decir que no hay libertad de expresión. Yo les creía cuando no hacía radio, pero les aseguro que hay libertad de expresión, lo que nos falta es que se cumpla el derecho a la información.
lunes, 26 de julio de 2010
LA FEDERACIÓN BOLIVIANA DE FÚTBOL
Por Flavia Choquetijlla
La semana pasada, en las secciones deportivas de los medios de comunicación, se ha estado informando sobre la huelga de hambre de algunos futbolistas e integrantes de asociaciones que no estaban de acuerdo con la postulación de Carlos Chávez a la presidencia de la Federación Boliviana de Futbol. Los medios también hicieron sondeos de opinión y de acuerdo a los resultados publicados nadie quería la reelección, luego de que él dirigiera la federación durante cuatro años.
El argumento del rechazo a su postulación fue el de las pésimas actuaciones de nuestra selección boliviana y de nuestros equipos locales que participan en torneos internacionales y que nunca clasifican.
A pesar de eso, Carlos Chávez fue reelecto por dos tercios de los votos de las asociaciones y su mandato será por 11 meses como máximo. A ese acuerdo llegaron después de que el gobierno inclusive anunciara la posible intervención en el manejo de la Federación Boliviana de Fútbol.
Ese acuerdo no fue el resultado de un debate sobre la calidad de nuestro fútbol o de la necesidad de incentivarlo, sino de la amenaza de la FIFA de multar al país por la injerencia del gobierno en una institución que es privada.
Esto es un reflejo de lo que pasa con el fútbol boliviano, donde no hay un desprendimiento para realizar acciones que incentiven a nueva gente, tanto para que sean futbolistas como para que asuman la dirigencia del fútbol nacional.
Parecía que de verdad todos querían un cambio, pero da la impresión de que la elección ya estaba arreglada.
Carlos Chávez asumió la presidencia haciendo promesas de mejorar la situación en estos 11 meses. Pero, cómo creerle si en 4 años no pudo hacerlo.
Hay propuestas desde el gobierno para llevar adelante un plan con Javier Askargorta, pero hay dudas sobre si funcionará, de todos modos hay que darle tiempo al tiempo.
Entre tanto, no podemos quedarnos con las manos cruzadas y desde los barrios deberíamos exigir que la Federación Boliviana de Fútbol apoye en la organización de campeonatos para identificar a los mejores jugadores.
Sabemos que dirán que no hay plata y eso debe ser cierto, porque también ha habido mucho despilfarro. Si los equipos de barrios estuvieran dispuestos a renunciar a los premios, la Federación ya no tendría pretextos.
La semana pasada, en las secciones deportivas de los medios de comunicación, se ha estado informando sobre la huelga de hambre de algunos futbolistas e integrantes de asociaciones que no estaban de acuerdo con la postulación de Carlos Chávez a la presidencia de la Federación Boliviana de Futbol. Los medios también hicieron sondeos de opinión y de acuerdo a los resultados publicados nadie quería la reelección, luego de que él dirigiera la federación durante cuatro años.
El argumento del rechazo a su postulación fue el de las pésimas actuaciones de nuestra selección boliviana y de nuestros equipos locales que participan en torneos internacionales y que nunca clasifican.
A pesar de eso, Carlos Chávez fue reelecto por dos tercios de los votos de las asociaciones y su mandato será por 11 meses como máximo. A ese acuerdo llegaron después de que el gobierno inclusive anunciara la posible intervención en el manejo de la Federación Boliviana de Fútbol.
Ese acuerdo no fue el resultado de un debate sobre la calidad de nuestro fútbol o de la necesidad de incentivarlo, sino de la amenaza de la FIFA de multar al país por la injerencia del gobierno en una institución que es privada.
Esto es un reflejo de lo que pasa con el fútbol boliviano, donde no hay un desprendimiento para realizar acciones que incentiven a nueva gente, tanto para que sean futbolistas como para que asuman la dirigencia del fútbol nacional.
Parecía que de verdad todos querían un cambio, pero da la impresión de que la elección ya estaba arreglada.
Carlos Chávez asumió la presidencia haciendo promesas de mejorar la situación en estos 11 meses. Pero, cómo creerle si en 4 años no pudo hacerlo.
Hay propuestas desde el gobierno para llevar adelante un plan con Javier Askargorta, pero hay dudas sobre si funcionará, de todos modos hay que darle tiempo al tiempo.
Entre tanto, no podemos quedarnos con las manos cruzadas y desde los barrios deberíamos exigir que la Federación Boliviana de Fútbol apoye en la organización de campeonatos para identificar a los mejores jugadores.
Sabemos que dirán que no hay plata y eso debe ser cierto, porque también ha habido mucho despilfarro. Si los equipos de barrios estuvieran dispuestos a renunciar a los premios, la Federación ya no tendría pretextos.
viernes, 23 de julio de 2010
BARTOLINA SISA
Por Martha Huallpa
En mi pueblo, cada 6 de agosto, en el colegio, recordábamos a Bartolina Sisa, una mujer que luchó para que el pueblo aymara sea libre del sometimiento de los españoles.
Los profesores nos enseñaron poesías en aymara que hablaban sobre su muerte, sobre cómo la torturaron y la amarraron a la cola de un caballo, y desnuda la hicieron caminar por las calles de La Paz. Los españoles le cortaron un seno y la lengua, y la mataron por rebelde, un 5 de septiembre de 1782. Su cuerpo descuartizado fue llevado a Ayo Ayo y a la provincia Aroma, de donde yo soy.
Bartolina Sisa era una guerrera, que no dejó que los españoles ni sus compañeros la sometan. Ella luchaba por la libertad, frente a los conquistadores y frente a los hombres de su mismo pueblo.
Según los libros de historia, ella se ganó el respeto de su gente por sus propios méritos y no, porque era la esposa de Tupak Katari, otro indígena aymara, con el que lideró un levantamiento contra las autoridades de la colonia en 1782.
Dicen que ella tenía un gran sentido de responsabilidad, disciplina, fortaleza, capacidad de tomar las decisiones más apropiadas en el momento oportuno, y además inspiraba confianza y seguridad.
Un grupo de mujeres indígenas originarias tomó el nombre de Bartolina Sisa para su organización. En 1980 nació la Federación de Mujeres Campesinas de Bolivia “Bartolina Sisa”. Sus objetivos eran, entre otros, liberar a la mujer campesina originaria indígena de la opresión y también garantizar la participación de las mujeres en los niveles de decisión.
Pero en los hechos no se han cumplido sus objetivos. A mi pueblo fueron buscando representantes de la provincia, pero las “bartolinas” elegían a quien querían y no a las mujeres que eran elegidas por las comunidades. Eso es discriminación y algunas mujeres que podían darle fuerza a la organización prefirieron irse.
Este año regresaron a mi comunidad, Santiago de Llallagua, pero ninguna mujer ha querido ir como representante, porque las “bartolinas” no quieren a las rebeldes.
Como mujer aymara, creo que tenemos que unirnos, para salir adelante por nosotras mismas.
En mi pueblo, cada 6 de agosto, en el colegio, recordábamos a Bartolina Sisa, una mujer que luchó para que el pueblo aymara sea libre del sometimiento de los españoles.
Los profesores nos enseñaron poesías en aymara que hablaban sobre su muerte, sobre cómo la torturaron y la amarraron a la cola de un caballo, y desnuda la hicieron caminar por las calles de La Paz. Los españoles le cortaron un seno y la lengua, y la mataron por rebelde, un 5 de septiembre de 1782. Su cuerpo descuartizado fue llevado a Ayo Ayo y a la provincia Aroma, de donde yo soy.
Bartolina Sisa era una guerrera, que no dejó que los españoles ni sus compañeros la sometan. Ella luchaba por la libertad, frente a los conquistadores y frente a los hombres de su mismo pueblo.
Según los libros de historia, ella se ganó el respeto de su gente por sus propios méritos y no, porque era la esposa de Tupak Katari, otro indígena aymara, con el que lideró un levantamiento contra las autoridades de la colonia en 1782.
Dicen que ella tenía un gran sentido de responsabilidad, disciplina, fortaleza, capacidad de tomar las decisiones más apropiadas en el momento oportuno, y además inspiraba confianza y seguridad.
Un grupo de mujeres indígenas originarias tomó el nombre de Bartolina Sisa para su organización. En 1980 nació la Federación de Mujeres Campesinas de Bolivia “Bartolina Sisa”. Sus objetivos eran, entre otros, liberar a la mujer campesina originaria indígena de la opresión y también garantizar la participación de las mujeres en los niveles de decisión.
Pero en los hechos no se han cumplido sus objetivos. A mi pueblo fueron buscando representantes de la provincia, pero las “bartolinas” elegían a quien querían y no a las mujeres que eran elegidas por las comunidades. Eso es discriminación y algunas mujeres que podían darle fuerza a la organización prefirieron irse.
Este año regresaron a mi comunidad, Santiago de Llallagua, pero ninguna mujer ha querido ir como representante, porque las “bartolinas” no quieren a las rebeldes.
Como mujer aymara, creo que tenemos que unirnos, para salir adelante por nosotras mismas.
LA CELEBRACION DEL DIA DE LA AMISTAD
Por Antonia Cuno
Mucha gente todavía se pregunta de cómo el día de la amistad cambió de fecha, porque antes se celebraba el 21 de septiembre, junto con el día de la primavera, el día del amor, el día del estudiante. Era un día de alegría donde lo que valía eran los sentimientos.
Pero hay muchísima más gente adulta que sin cuestionarse nada ha aceptado este día y dedica parte de su tiempo a la compra de tarjetas y de regales para demostrar su amistad. Los niños y adolescentes no conocen otra fecha de celebración de la amistad, porque se ha instituido desde todos los espacios, especialmente desde los medios de comunicación.
Haciendo una revisión para averiguar por qué el 23 de julio se recuerda el día de la amistad, encontramos una publicación del periódico cruceño El Deber, del 2003, y dice lo siguiente:
En Bolivia, desde la década de los noventa, Inspiración Cards, una empresa dedicada a la venta de tarjetas, introdujo la “costumbre” de intercambiar tarjetas el 23 de julio, día que instituyó como “Día de la Amistad”. Eso hizo la empresa.
El Deber habló con el responsable de marketing, Rogelio Tórrez. Él explicó que la fecha fue elegida porque en los países vecinos se conmemora ese día en el mismo mes, y que si bien el 21 de septiembre era considerado Día de la primavera, los enamorados y la amistad, no había uno exclusivo, en el que se pudiera manifestar afecto. Tórrez reconoció que se trata de una estrategia de marketing, y que los beneficiados no son solo ellos, sino también las tiendas de regalos, las heladerías y los cafés, entre otros. Remarcó que se trata de una fecha boliviana, y no de una “impuesta de afuera, como Halloween”.
Ya lo saben, así nació este día de la amistad.
Para mí la amistad es un sentimiento que comparten dos o más personas buscando siempre el bien común, estar cuando la otra persona necesita de ti, es decir en las malas y en las buenas, ser sinceras, sinceros. Compartir los problemas, los fracasos y también los triunfos, donde se debe cultivar día a día el bonito sentimiento que es la amistad.
La amistad se fortalece siempre y cuando respetes a la otra persona resaltando las virtudes y haciéndole ver sus defectos, con mucha claridad, y reconocer tus errores.
Todos los días son buenos para celebrar la amistad.
Mucha gente todavía se pregunta de cómo el día de la amistad cambió de fecha, porque antes se celebraba el 21 de septiembre, junto con el día de la primavera, el día del amor, el día del estudiante. Era un día de alegría donde lo que valía eran los sentimientos.
Pero hay muchísima más gente adulta que sin cuestionarse nada ha aceptado este día y dedica parte de su tiempo a la compra de tarjetas y de regales para demostrar su amistad. Los niños y adolescentes no conocen otra fecha de celebración de la amistad, porque se ha instituido desde todos los espacios, especialmente desde los medios de comunicación.
Haciendo una revisión para averiguar por qué el 23 de julio se recuerda el día de la amistad, encontramos una publicación del periódico cruceño El Deber, del 2003, y dice lo siguiente:
En Bolivia, desde la década de los noventa, Inspiración Cards, una empresa dedicada a la venta de tarjetas, introdujo la “costumbre” de intercambiar tarjetas el 23 de julio, día que instituyó como “Día de la Amistad”. Eso hizo la empresa.
El Deber habló con el responsable de marketing, Rogelio Tórrez. Él explicó que la fecha fue elegida porque en los países vecinos se conmemora ese día en el mismo mes, y que si bien el 21 de septiembre era considerado Día de la primavera, los enamorados y la amistad, no había uno exclusivo, en el que se pudiera manifestar afecto. Tórrez reconoció que se trata de una estrategia de marketing, y que los beneficiados no son solo ellos, sino también las tiendas de regalos, las heladerías y los cafés, entre otros. Remarcó que se trata de una fecha boliviana, y no de una “impuesta de afuera, como Halloween”.
Ya lo saben, así nació este día de la amistad.
Para mí la amistad es un sentimiento que comparten dos o más personas buscando siempre el bien común, estar cuando la otra persona necesita de ti, es decir en las malas y en las buenas, ser sinceras, sinceros. Compartir los problemas, los fracasos y también los triunfos, donde se debe cultivar día a día el bonito sentimiento que es la amistad.
La amistad se fortalece siempre y cuando respetes a la otra persona resaltando las virtudes y haciéndole ver sus defectos, con mucha claridad, y reconocer tus errores.
Todos los días son buenos para celebrar la amistad.
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