Por Yola Mamani
En estos tiempos muchas organizaciones sociales dicen que defienden el proceso de cambio que la población deseaba, pero no se ve que estén haciendo algo para lograr las transformaciones que esperábamos. Por el contrario, en algunas de esas organizaciones la situación está muy difícil, porque los dirigentes se están peleando para ocupar cargos en los diferentes ministerios y otras instituciones estatales.
Esos malos dirigentes, que lamentablemente son muchos, se aprovechan del apoyo de sus bases o engañan a sus bases para conseguir respaldo, porque la gente de base confía en sus dirigentes y por esto los apoyan ciegamente. Esto por un lado.
Por otro lado, algunos dirigentes de organizaciones sociales que son afines al MAS, han contado con el apoyo de sus bases para acceder a un cargo de gobierno, pero al llegar a esos espacios han olvidado de dónde salieron y de la gente que apostó por ellos. Y si sus bases les reclaman algo o si les exigen algo, incluso si les hacen críticas constructivas desde el gobierno los acusan de opositores.
Si no estás de acuerdo con el MAS, te acusan falsamente, por ejemplo, de estar financiado por alguna ONG, o por un partido opositor o finalmente te dicen que estás en contra del proceso de cambio. Pero quiero aclarar que el proceso de cambio es del pueblo, no es del MAS, como quieren hacernos creer.
En el caso de nuestra organización de trabajadoras asalariadas del hogar, a finales del 2009 quisimos lograr que se reglamente el artículo 9 de la ley de regulación del trabajo asalariado del hogar. Ese artículo trata sobre el seguro de salud para nosotras. Para esto, nos reunimos con el ministro de salud, en ese entonces Ramiro Tapia, quien nos aconsejó que si queríamos el seguro de salud, debíamos luchar por él, como lo hicieron por sus causas Leonilda Zurita y Silvia Lazarte, que eran parte del movimiento social “Bartolina Sisa”, ahora afín al gobierno de turno. El ex ministro demostró no saber de nuestra lucha para lograr nuestra ley, que es anterior a lo que pudieron haber hecho Leonilda Zurita o Silvia Lazarte.
También nos insinuó que deberíamos tomar ese camino de afinidad al MAS para conseguir nuestras demandas, porque consideró que la organización de trabajadoras asalariadas del hogar no era tan estable como para hacer ese tipo de peticiones. Sin embargo, y para información de las autoridades y de toda la sociedad, nuestras organizaciones son estables, el sindicato más antiguo va a cumplir 27 años, y nuestra organización principal, la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar de Bolivia está reconocida a nivel nacional e internacional. Y en todo ese tiempo no nos hemos vendido a ningún gobierno y menos a algún partido.
Precisamente por eso, cómo podríamos ahora reclamar nuestros derechos y cuando protestas por un derecho te acusan de derechista, antimasista y tantas otras cosas más. Entonces aquí hay una doble moral por parte de las autoridades, porque por un lado te sugieren que salgas y luches por tus derechos, y por otro lado te coartan la oportunidad de reclamar algo justo, porque es una obligación del estado otorgarle el seguro de salud a todos los sectores.
Sin embargo, el acceso a la salud es uno de los tantos derechos laborales y humanos que se vulneran a diario. Las autoridades deberían ser las primeras en exigir que todas las empresas y sectores laborales cuenten con este seguro, y facilitarla obtención del mismo para quienes no tienen dependencia laboral, a fin de que toda la población pueda cuidar su salud como corresponde.
Por otro lado, quiero recordarle al gobierno, a las organizaciones sociales afines al gobierno y a otros sectores que estar en desacuerdo y cuestionar algunas medidas que toma el MAS, no significa que seamos opositoras o que estemos contra el gobierno; esos cuestionamiento significan que nos sentimos parte de esta sociedad y que queremos que la construyamos entre todos y todas. ¡No nos callemos si algo nos parece injusto, luchemos por nuestros derechos!
viernes, 25 de febrero de 2011
jueves, 24 de febrero de 2011
LOS ÁRBOLES SECOS
Por Antonia Cuno
En los últimos años el cambio climático ha causado muchos problemas ambientales en nuestro planeta. Como consecuencia de la intervención humana en la naturaleza, ahora sufrimos inundaciones y sequías, que afectan muchísimo a la producción agrícola y también a la vida cotidiana. Las personas podemos hacer muy poco cuando ocurre el desastre, tal como lo estamos viendo día a día.
Aunque creamos que individualmente no somos culpables de esos cambios en el clima, sí tenemos responsabilidades y por eso, en lugar de empeorar las cosas, botando la basura en cualquier lugar, por ejemplo, podemos contribuir a frenar las consecuencias del cambio climático Una de las acciones que más ayudaría es plantar nuevos árboles, fortalecer a los que están secos o viejos, y auxiliar a los que están chuecos o con pocas hojas.
Si ahora nos preguntarán, no sabríamos cuántos árboles están en malas condiciones en nuestro barrio, aunque son vitales para nuestro medio ambiente. Aunque sí sabríamos cómo está la salud de los árboles que están más cerca de donde transitamos o vivimos. Quienes tenemos que bajar y subir de la zona sur podemos ver todos los días que en la avenida Hernando Siles y en la
Panorámica de Obrajes hay muchísimos árboles secos. Esto es más evidente cerca al puente Calacoto, frente a la Academia de Policías y por el campo ferial de Bajo Seguencoma.
También en la avenida 14 de Septiembre en Obrajes hay árboles secos y otros muy descuidados. Se nota que estos árboles tienen muchos años, por el grosor de sus troncos, pero parecería que poco o nada se hace para mantenerlos podados o darles estabilidad para evitar que el viento u otras inclemencias del tiempo los dañen.
Trasladándonos de zona, hemos podido ver que también hay problemas. En la calle Monje, cerca a la Plaza Villarroel en Miraflores, hay más de 10 árboles secos, árboles es mucho decir pues sólo quedan troncos. Les he mencionado solo cuatro lugares de la ciudad y me pregunto ¿qué sucederá en toda la urbe paceña y sus alrededores? ¿Qué tal si nos damos la molestia de contar los árboles secos que están por donde caminamos? Los árboles son seres vivos que están en plena agonía en muchas zonas de nuestra ciudad.
Se dice que las áreas verdes son la imagen de una ciudad. En la ciudad de La Paz, en los últimos años, la alcaldía se ha ocupado de ampliar los lugares verdes. Por eso al ex alcalde Juan del Granado le decían alcalde jardinero. Pero lo que no veo es que, así como se cuidan las plazas y las jardineras, se cuiden también los árboles que están en las aceras. En ese cuidado debería estar involucrado el barrio entero porque los árboles son el pulmón de una ciudad y purifican el aire contaminado.
He visto algunas propagandas de instituciones y ONGs que se dedican al tema, pero al ver estos árboles tan descuidados, podemos darnos cuenta de que es solo eso: propaganda sin acción, y que los creadores de estas propagandas no salen a las calles a proteger los árboles.
Parecería también que la Ley Nº 1333 del medio ambiente, promulgada el 27 de abril, tampoco protege a estos árboles.
Las alcaldías y subalcaldías deberían estar al pendiente de la vida de los árboles, que también son parte de la ciudadanía paceña. Deberíamos ser capaces de plantar más árboles, cuidarlos y socorrer a los que están a punto de secarse, a los que están chuecos y con los raíces afuera de la tierra, sobresaliendo del pavimento, lo que muchas veces dificulta la transitabilidad de la gente.
Esa es una tarea que no tomamos en serio; los árboles no son un adornito, sino los que evitan que nos envenenemos, absorbiendo el aire contaminado.
En los últimos años el cambio climático ha causado muchos problemas ambientales en nuestro planeta. Como consecuencia de la intervención humana en la naturaleza, ahora sufrimos inundaciones y sequías, que afectan muchísimo a la producción agrícola y también a la vida cotidiana. Las personas podemos hacer muy poco cuando ocurre el desastre, tal como lo estamos viendo día a día.
Aunque creamos que individualmente no somos culpables de esos cambios en el clima, sí tenemos responsabilidades y por eso, en lugar de empeorar las cosas, botando la basura en cualquier lugar, por ejemplo, podemos contribuir a frenar las consecuencias del cambio climático Una de las acciones que más ayudaría es plantar nuevos árboles, fortalecer a los que están secos o viejos, y auxiliar a los que están chuecos o con pocas hojas.
Si ahora nos preguntarán, no sabríamos cuántos árboles están en malas condiciones en nuestro barrio, aunque son vitales para nuestro medio ambiente. Aunque sí sabríamos cómo está la salud de los árboles que están más cerca de donde transitamos o vivimos. Quienes tenemos que bajar y subir de la zona sur podemos ver todos los días que en la avenida Hernando Siles y en la
Panorámica de Obrajes hay muchísimos árboles secos. Esto es más evidente cerca al puente Calacoto, frente a la Academia de Policías y por el campo ferial de Bajo Seguencoma.
También en la avenida 14 de Septiembre en Obrajes hay árboles secos y otros muy descuidados. Se nota que estos árboles tienen muchos años, por el grosor de sus troncos, pero parecería que poco o nada se hace para mantenerlos podados o darles estabilidad para evitar que el viento u otras inclemencias del tiempo los dañen.
Trasladándonos de zona, hemos podido ver que también hay problemas. En la calle Monje, cerca a la Plaza Villarroel en Miraflores, hay más de 10 árboles secos, árboles es mucho decir pues sólo quedan troncos. Les he mencionado solo cuatro lugares de la ciudad y me pregunto ¿qué sucederá en toda la urbe paceña y sus alrededores? ¿Qué tal si nos damos la molestia de contar los árboles secos que están por donde caminamos? Los árboles son seres vivos que están en plena agonía en muchas zonas de nuestra ciudad.
Se dice que las áreas verdes son la imagen de una ciudad. En la ciudad de La Paz, en los últimos años, la alcaldía se ha ocupado de ampliar los lugares verdes. Por eso al ex alcalde Juan del Granado le decían alcalde jardinero. Pero lo que no veo es que, así como se cuidan las plazas y las jardineras, se cuiden también los árboles que están en las aceras. En ese cuidado debería estar involucrado el barrio entero porque los árboles son el pulmón de una ciudad y purifican el aire contaminado.
He visto algunas propagandas de instituciones y ONGs que se dedican al tema, pero al ver estos árboles tan descuidados, podemos darnos cuenta de que es solo eso: propaganda sin acción, y que los creadores de estas propagandas no salen a las calles a proteger los árboles.
Parecería también que la Ley Nº 1333 del medio ambiente, promulgada el 27 de abril, tampoco protege a estos árboles.
Las alcaldías y subalcaldías deberían estar al pendiente de la vida de los árboles, que también son parte de la ciudadanía paceña. Deberíamos ser capaces de plantar más árboles, cuidarlos y socorrer a los que están a punto de secarse, a los que están chuecos y con los raíces afuera de la tierra, sobresaliendo del pavimento, lo que muchas veces dificulta la transitabilidad de la gente.
Esa es una tarea que no tomamos en serio; los árboles no son un adornito, sino los que evitan que nos envenenemos, absorbiendo el aire contaminado.
martes, 22 de febrero de 2011
TRADICIONES CARNAVALERAS
Por Nelia Catari
El carnaval es siempre el lunes y martes previos al miércoles de ceniza, según la tradición católica, aunque en los hechos se comienza a carnavalear desde el sábado. Este año la fiesta comenzará el 5 de marzo hasta el 8. La celebración del carnaval tiene su origen en fiestas paganas traídas a América por los españoles y portugueses, que nos colonizaron a partir del siglo 15.
En Bolivia, la fiesta del carnaval es una de las tradiciones más esperadas. En cada departamento se acostumbra a festejar de diferente manera, pero con la misma alegría y también con bastante descontrol, debido al consumo de bebidas alcohólicas sobre todo.
Uno de los más espectaculares carnavales del mundo, es el de Oruro. Esta fiesta tiene su origen en una leyenda de hace más de 200 años sobre plagas que castigaban a la población que dejó la agricultura y se dejó tentar por el diablo buscando riquezas en los socavones. Los mineros juraron bailar cada año en agradecimiento a la Virgen que les protegía de los castigos divinos y que sometía al tío de la mina, a Lucifer.
Este espectáculo fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura como patrimonio oral e intangible de la humanidad, por su belleza, significación y majestuosidad que se manifiestan en la entrada del sábado de carnaval, que en realidad es una peregrinación bailada en honor a la virgen de la Candelaria. Por eso es uno de los más visitados por los turistas extranjeros y nacionales. En esta época la actividad económica de la ciudad se dinamiza, aunque los ingresos que perciben no son destinados a refaccionar la ciudad.
En Santa Cruz, en cambio, la tradición carnavalera nada tiene que ver con las creencias religiosas y la fiesta, llena de bailes y alegorías, se parece más a la brasileña.
En el caso de La Paz, el lunes de Jisk´a Anata, sobre todo en los pueblos, se festeja en los sembradíos con grupos musicales y mucha alegría; la gente envuelve las plantas de papa con serpentinas y sacan el tubérculo para ch’allar lo para que la producción sea buena.Tambiénes parte de la tradición ofrendar a la madre tierra, como muestra de agradecimiento, con una mesa de dulces. Desde ese día, lunes, empieza la cuaresma, 40 días hasta la semana santa y muchas personas acostumbran no comer carne los días viernes.
En las ciudades el agradecimiento a la Pachamama es por la casa, el terreno, algún negocio u otro bien material obtenido o que se quiera obtener. Por ejemplo, el martes se ch’allan las casas, autos y otros bienes; ese día abundan los globos, flores y dulces, y tampoco pueden faltar las cervezas. Esta fecha es sinónimo de borrachera.
En el campo y en las ciudades se acostumbra a jugar con agua. En el campo este juego representa fertilidad, mientras que en las ciudades significa violencia, en especial contra las mujeres, y despilfarro. En los últimos años ha habido campañas para que la gente tome conciencia de que el agua es un recurso natural cada vez más escaso.Se pide a toda la población, de varias maneras, que dejen de jugar con agua, pero todo parece inútil, y otras generaciones sufrirán las consecuencias de la indiferencia actual.
Lo más bonito y apreciable en cada cultura es mantener las tradiciones, rescatando lo más positivo de cada una. En nuestro país, la costumbre de adorar a la Virgen y a la Pachamama debe mantenerse, pero evitemos esas otras costumbres que son negativas y dañinas como el juego con agua y el consumo descontrolado de bebidas alcohólicas.
El carnaval es siempre el lunes y martes previos al miércoles de ceniza, según la tradición católica, aunque en los hechos se comienza a carnavalear desde el sábado. Este año la fiesta comenzará el 5 de marzo hasta el 8. La celebración del carnaval tiene su origen en fiestas paganas traídas a América por los españoles y portugueses, que nos colonizaron a partir del siglo 15.
En Bolivia, la fiesta del carnaval es una de las tradiciones más esperadas. En cada departamento se acostumbra a festejar de diferente manera, pero con la misma alegría y también con bastante descontrol, debido al consumo de bebidas alcohólicas sobre todo.
Uno de los más espectaculares carnavales del mundo, es el de Oruro. Esta fiesta tiene su origen en una leyenda de hace más de 200 años sobre plagas que castigaban a la población que dejó la agricultura y se dejó tentar por el diablo buscando riquezas en los socavones. Los mineros juraron bailar cada año en agradecimiento a la Virgen que les protegía de los castigos divinos y que sometía al tío de la mina, a Lucifer.
Este espectáculo fue reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura como patrimonio oral e intangible de la humanidad, por su belleza, significación y majestuosidad que se manifiestan en la entrada del sábado de carnaval, que en realidad es una peregrinación bailada en honor a la virgen de la Candelaria. Por eso es uno de los más visitados por los turistas extranjeros y nacionales. En esta época la actividad económica de la ciudad se dinamiza, aunque los ingresos que perciben no son destinados a refaccionar la ciudad.
En Santa Cruz, en cambio, la tradición carnavalera nada tiene que ver con las creencias religiosas y la fiesta, llena de bailes y alegorías, se parece más a la brasileña.
En el caso de La Paz, el lunes de Jisk´a Anata, sobre todo en los pueblos, se festeja en los sembradíos con grupos musicales y mucha alegría; la gente envuelve las plantas de papa con serpentinas y sacan el tubérculo para ch’allar lo para que la producción sea buena.Tambiénes parte de la tradición ofrendar a la madre tierra, como muestra de agradecimiento, con una mesa de dulces. Desde ese día, lunes, empieza la cuaresma, 40 días hasta la semana santa y muchas personas acostumbran no comer carne los días viernes.
En las ciudades el agradecimiento a la Pachamama es por la casa, el terreno, algún negocio u otro bien material obtenido o que se quiera obtener. Por ejemplo, el martes se ch’allan las casas, autos y otros bienes; ese día abundan los globos, flores y dulces, y tampoco pueden faltar las cervezas. Esta fecha es sinónimo de borrachera.
En el campo y en las ciudades se acostumbra a jugar con agua. En el campo este juego representa fertilidad, mientras que en las ciudades significa violencia, en especial contra las mujeres, y despilfarro. En los últimos años ha habido campañas para que la gente tome conciencia de que el agua es un recurso natural cada vez más escaso.Se pide a toda la población, de varias maneras, que dejen de jugar con agua, pero todo parece inútil, y otras generaciones sufrirán las consecuencias de la indiferencia actual.
Lo más bonito y apreciable en cada cultura es mantener las tradiciones, rescatando lo más positivo de cada una. En nuestro país, la costumbre de adorar a la Virgen y a la Pachamama debe mantenerse, pero evitemos esas otras costumbres que son negativas y dañinas como el juego con agua y el consumo descontrolado de bebidas alcohólicas.
lunes, 21 de febrero de 2011
INFLUENCIA DE LAS TELENOVELAS
Por Martha Huallpa
Las telenovelas son programas que se producen en varios países del mundo y en nuestro país se emiten por televisión diariamente, por casi todos los canales.
Estas novelas tienen gran audiencia, sobre todo en horarios estelares, por eso los canales de televisión tienen en su programación nocturna hasta cuatro novelas, en algunos casos, y también hay varias telenovelas que se difunden en la tarde, cuando no hay horario de protección a menores, y con escenas que son propias de público adulto.
Este tipo de programas influye mucho en la vida del público que los mira, incluyendo niños, adolescentes y jóvenes. De cierta manera cambian algunas actitudes; por ejemplo, yo cuido a una niña de 11 años y cuando era más pequeña ella trataba de imitar a los personajes de las novelasen su comportamiento, quería que sus papas le compren la ropa que usaba la protagonista, escribía cartas de amor y estaba cambiando hasta su forma de hablar.
Tuvo conductas muy negativas y se volvió vanidosa, y también he visto que muchas veces algunas niñas y niños se vuelven discriminadores y racistas, pues tratan de copiar el modelo que ven en la pantalla, chicas y chicos rubios, simpáticos y con dinero, y de esa forma comienzan a vivir una fantasía de un mundo que no existe. Además la niña que yo cuido ya no quería hacer sus tareas y por eso se llegó al punto de prohibirle ver telenovelas.
En muchas familias es un tema de discusión, porque cuando la mamá quiere ver la novela, el padre desea ver el futbol u otro programa, aunque muchas veces los hombres sienten gusto por verlas. También porque se invierte horas en mirarlas, muchas actividades se dejan para después o directamente se dejan de lado y esto perjudica la misma convivencia familiar.
Las novelas solo cambian de nombre y no del formato, no son creativas y menos educativas, incluso en las que las y los protagonistas son niños y niñas. Digo todo esto porque la mayoría de nosotras, las trabajadoras del hogar, vemos de vez en cuando estas novelas en nuestro tiempo libre, con nuestros jefes o jefas, y también con los niños y niñas que cuidamos, por eso nos damos cuenta del cambio de actitud que causan.
Pienso que los papás y mamás deberían analizar el contenido de las novelas y no dejar que sus hijos e hijas vean este tipo de programas. Las telenovelas no tienen nada de positivo y además reflejan historias que no tienen que ver con nuestro contexto y ni siquiera muestra una realidad.
Por eso sugiero que en la programación de todos los canales nacionales, se distribuya mejor los horarios de emisión para no perjudicar el desarrollo personal de nuestros niños y niñas.
Las telenovelas son programas que se producen en varios países del mundo y en nuestro país se emiten por televisión diariamente, por casi todos los canales.
Estas novelas tienen gran audiencia, sobre todo en horarios estelares, por eso los canales de televisión tienen en su programación nocturna hasta cuatro novelas, en algunos casos, y también hay varias telenovelas que se difunden en la tarde, cuando no hay horario de protección a menores, y con escenas que son propias de público adulto.
Este tipo de programas influye mucho en la vida del público que los mira, incluyendo niños, adolescentes y jóvenes. De cierta manera cambian algunas actitudes; por ejemplo, yo cuido a una niña de 11 años y cuando era más pequeña ella trataba de imitar a los personajes de las novelasen su comportamiento, quería que sus papas le compren la ropa que usaba la protagonista, escribía cartas de amor y estaba cambiando hasta su forma de hablar.
Tuvo conductas muy negativas y se volvió vanidosa, y también he visto que muchas veces algunas niñas y niños se vuelven discriminadores y racistas, pues tratan de copiar el modelo que ven en la pantalla, chicas y chicos rubios, simpáticos y con dinero, y de esa forma comienzan a vivir una fantasía de un mundo que no existe. Además la niña que yo cuido ya no quería hacer sus tareas y por eso se llegó al punto de prohibirle ver telenovelas.
En muchas familias es un tema de discusión, porque cuando la mamá quiere ver la novela, el padre desea ver el futbol u otro programa, aunque muchas veces los hombres sienten gusto por verlas. También porque se invierte horas en mirarlas, muchas actividades se dejan para después o directamente se dejan de lado y esto perjudica la misma convivencia familiar.
Las novelas solo cambian de nombre y no del formato, no son creativas y menos educativas, incluso en las que las y los protagonistas son niños y niñas. Digo todo esto porque la mayoría de nosotras, las trabajadoras del hogar, vemos de vez en cuando estas novelas en nuestro tiempo libre, con nuestros jefes o jefas, y también con los niños y niñas que cuidamos, por eso nos damos cuenta del cambio de actitud que causan.
Pienso que los papás y mamás deberían analizar el contenido de las novelas y no dejar que sus hijos e hijas vean este tipo de programas. Las telenovelas no tienen nada de positivo y además reflejan historias que no tienen que ver con nuestro contexto y ni siquiera muestra una realidad.
Por eso sugiero que en la programación de todos los canales nacionales, se distribuya mejor los horarios de emisión para no perjudicar el desarrollo personal de nuestros niños y niñas.
jueves, 17 de febrero de 2011
CONTAMINACIÓN ACÚSTICA
Por Nelia Catari
La contaminación es la introducción de algo nocivo en el ecosistema. No solo hay contaminación ambiental sino también contaminación acústica, que es la contaminación que proviene del alto volumen de los sonidos o la excesiva cantidad de sonidos en un área determinada.
En nuestro país, al igual que en muchos otros, existe bastante tránsito de vehículos en las calles. Sólo que a diferencia de otros países, los conductores piensan que tocando la bocina lograrán que el tráfico se despeje o que acabe una marcha de protesta. Si ya es desagradable escuchar un bocinazo cerca, es mucho peor escuchar los bocinazos de muchos autos juntos.
La gente tiene que soportar esto en las calles todos los días, sobre todo en las ciudades de La Paz y El Alto, en especial en la Ceja, donde además de las bocinas, se escuchan los gritos de los voceadores. En otros departamentos también hay mucho bullicio, pero mucho menor en comparación a las urbes paceñas.
La cantidad de vehículos se ha incrementado en los últimos años y esto acarrea la contaminación acústica. Eso lo podemos constatar por todo el centro de la ciudad, a una hora pico, en la que la gente sale de sus oficinas y de otras actividades, y empieza la obstrucción del tráfico vehicular. Al parecer los chóferes ven como única solución tocar bocina y ni se fijan si cerca hay algún hospital o algún colegio, no les interesa la molestia que puedan causar.
La Unidad de Tránsito, dependiente de la policía nacional, debería encargarse de hacer cumplir la ley 1333 del Medio Ambiente, promulgada en abril de 1992, con la inclusión de disposiciones de defensa y preservación de los recursos naturales. Esta disposición se refiere a la contaminación acústica e incorpora sanciones contra los infractores.
En nuestro día a día podemos darnos cuenta de que la mayor parte de la ciudadanía no conoce sus derechos ni obligaciones por completo. Debemos tomar las precauciones necesarias, considerando que la contaminación acústica daña nuestra salud.
Tal vez una alternativa podría ser que las cebras, encargadas de la educación vial en la ciudad, incluyan en su programa la educación de los chóferes en este sentido. El otro camino es que como población asumamos la defensa de nuestra salud y reclamemos a los choferes que tocan sus bocinas sin ningún tipo de consideración.
La contaminación es la introducción de algo nocivo en el ecosistema. No solo hay contaminación ambiental sino también contaminación acústica, que es la contaminación que proviene del alto volumen de los sonidos o la excesiva cantidad de sonidos en un área determinada.
En nuestro país, al igual que en muchos otros, existe bastante tránsito de vehículos en las calles. Sólo que a diferencia de otros países, los conductores piensan que tocando la bocina lograrán que el tráfico se despeje o que acabe una marcha de protesta. Si ya es desagradable escuchar un bocinazo cerca, es mucho peor escuchar los bocinazos de muchos autos juntos.
La gente tiene que soportar esto en las calles todos los días, sobre todo en las ciudades de La Paz y El Alto, en especial en la Ceja, donde además de las bocinas, se escuchan los gritos de los voceadores. En otros departamentos también hay mucho bullicio, pero mucho menor en comparación a las urbes paceñas.
La cantidad de vehículos se ha incrementado en los últimos años y esto acarrea la contaminación acústica. Eso lo podemos constatar por todo el centro de la ciudad, a una hora pico, en la que la gente sale de sus oficinas y de otras actividades, y empieza la obstrucción del tráfico vehicular. Al parecer los chóferes ven como única solución tocar bocina y ni se fijan si cerca hay algún hospital o algún colegio, no les interesa la molestia que puedan causar.
La Unidad de Tránsito, dependiente de la policía nacional, debería encargarse de hacer cumplir la ley 1333 del Medio Ambiente, promulgada en abril de 1992, con la inclusión de disposiciones de defensa y preservación de los recursos naturales. Esta disposición se refiere a la contaminación acústica e incorpora sanciones contra los infractores.
En nuestro día a día podemos darnos cuenta de que la mayor parte de la ciudadanía no conoce sus derechos ni obligaciones por completo. Debemos tomar las precauciones necesarias, considerando que la contaminación acústica daña nuestra salud.
Tal vez una alternativa podría ser que las cebras, encargadas de la educación vial en la ciudad, incluyan en su programa la educación de los chóferes en este sentido. El otro camino es que como población asumamos la defensa de nuestra salud y reclamemos a los choferes que tocan sus bocinas sin ningún tipo de consideración.
miércoles, 16 de febrero de 2011
EL CARGO DE DIRIGENTE COMO BOTÍN
Por Cristina Ibáñez
Ocupar un cargo en la junta vecinal de cualquier zona de la ciudad de La Paz es muy importante.
Las y los dirigentes, aunque mayoritariamente son hombres, tienen la potestad de organizarse en diferentes aéreas y presentar proyectos a la alcaldía para que los incluyan en el presupuesto anual. De esta manera, se garantiza que haya inversiones en cada distrito. Además, los dirigentes pueden disponer de los fondos que tienen las juntas vecinales, otorgados por la alcaldía, para invertirlos en diferentes actividades.
En la ciudad de El Alto los dirigentes de la zona Bautista Saavedra, distrito siete, unidad vecinal B, tienen problemas desdehace seis meses.
Algunos ex dirigentes de la zona no dejan trabajar al nuevo directorio elegido democráticamente por las bases y posesionado por el sub alcalde deldistrito 14. Su ambición de poder es tan grande que han llegado a hacer amenazas para retornar a sus cargos y esto también ha ocasionado que la vecindad se divida entre quienes quieren a los antiguos dirigentes y los que quieren a los nuevos, aunque en las elecciones la mayoría votó por los nuevos.
Cada fin de mes se realiza la reunión general y siempre se trata de unificar a vecinos y vecinas, pero no hay una solución real del problema.
Ha habido enfrentamientos y amenazas entre ex y actuales dirigentes; los antiguos no aceptan su derrota de las elecciones del año pasado. A los nuevos dirigentes no les dejaron ingresar en la sede vecinal, por eso renunció el presidente elegido por la zona.
Estas peleas entre vecinos, porque al final dirigentes o no, primero son vecinos, son uno de los motivos del abandono de la zona Bautista Saavedra. Como vecinos y vecinas sabemos que tenemos muchas necesidades.
Se necesitan muchas obras; las calles son de tierra y cuando llueven se convierten en lodazales, porque tampoco hay alcantarillado; necesitamos aceras, canchas de recreación donde podamos divertirnos hombres y mujeres por igual; necesitamos también una posta sanitaria o una casa para capacitar a las mujeres en especial. Pero todas estas demandas están postergadas por las peleas entre ex y nuevos dirigentes, que perjudican el crecimiento de la zona. Yo me pregunto ¿a qué se dedican realmente los dirigentes de las juntas vecinales y en qué invierten el dinero de los vecinos y vecinas?
Pero no sólo es eso, sino cómo manejan la responsabilidad que las y los vecinos les dan a los dirigentes, nuevos o antiguos.
Siempre ocurre que en las reuniones,los dirigentes hablan maravillas de las cosas que piensan hacer y con ese pretexto piden dinero a las y los vecinos; si alguien se opone de esto es mal visto.
También consiguen dinero poniendo multas que no se consulta con nadie, sobre todo cuando hay marchas: quien no asiste a las marchas debe pagar una multa de 50 a 100 bolivianos.
Muchos vecinos pidieron la rendición de cuentas a los ex dirigentes zonales, pero ellos se negaron a hacerlo y pusieron distintas excusas para postergar la entrega de su informe. Hasta la fecha, más de seis meses, no sabemos qué gastos hicieron ni por qué.
Los antiguos dirigentes que no quieren dejar el cargo a los nuevos, han vivido siempre en la zona y en los años que han tenido la responsabilidad de sacar adelante a la zona nunca han informado al barrio sobre los pocos proyectos que se han logrado ejecutar.
Esos dirigentes nos hacen creer que lograrán beneficios para la zona, pero llegado al momento no hay nada. Entre ellos se echan la culpa por la falta de obras. A pesar de eso, quieren estar eternamente en la dirigencia, incluso hay dirigentes que se quedan ocho a diez años. Con este tipo de dirigentes la zona no avanza.
Pero también es responsabilidad de las y los vecinos decirles a estas personas, que viven a costa nuestra, que si hemos elegido a otras personas es porque no hemos visto que hayan hecho un buen trabajo por el bienestar de la zona. Nosotras y nosotras debemos lograr que nuestros nuevos dirigentes puedan cumplir las responsabilidades que les hemos dado. Si no ¿para qué elegimos a nuestros dirigentes?
Como vecinas exigimos resultados, no queremos que nos hagan promesas de obras que nunca se van a cumplir. Cada ciudadana y ciudadano tiene derecho a vivir dignamente, con todos los servicios básicos y no merecemos que nos engañen, ni las autoridades de la alcaldía, ni los dirigentes de las juntas vecinales.
Ocupar un cargo en la junta vecinal de cualquier zona de la ciudad de La Paz es muy importante.
Las y los dirigentes, aunque mayoritariamente son hombres, tienen la potestad de organizarse en diferentes aéreas y presentar proyectos a la alcaldía para que los incluyan en el presupuesto anual. De esta manera, se garantiza que haya inversiones en cada distrito. Además, los dirigentes pueden disponer de los fondos que tienen las juntas vecinales, otorgados por la alcaldía, para invertirlos en diferentes actividades.
En la ciudad de El Alto los dirigentes de la zona Bautista Saavedra, distrito siete, unidad vecinal B, tienen problemas desdehace seis meses.
Algunos ex dirigentes de la zona no dejan trabajar al nuevo directorio elegido democráticamente por las bases y posesionado por el sub alcalde deldistrito 14. Su ambición de poder es tan grande que han llegado a hacer amenazas para retornar a sus cargos y esto también ha ocasionado que la vecindad se divida entre quienes quieren a los antiguos dirigentes y los que quieren a los nuevos, aunque en las elecciones la mayoría votó por los nuevos.
Cada fin de mes se realiza la reunión general y siempre se trata de unificar a vecinos y vecinas, pero no hay una solución real del problema.
Ha habido enfrentamientos y amenazas entre ex y actuales dirigentes; los antiguos no aceptan su derrota de las elecciones del año pasado. A los nuevos dirigentes no les dejaron ingresar en la sede vecinal, por eso renunció el presidente elegido por la zona.
Estas peleas entre vecinos, porque al final dirigentes o no, primero son vecinos, son uno de los motivos del abandono de la zona Bautista Saavedra. Como vecinos y vecinas sabemos que tenemos muchas necesidades.
Se necesitan muchas obras; las calles son de tierra y cuando llueven se convierten en lodazales, porque tampoco hay alcantarillado; necesitamos aceras, canchas de recreación donde podamos divertirnos hombres y mujeres por igual; necesitamos también una posta sanitaria o una casa para capacitar a las mujeres en especial. Pero todas estas demandas están postergadas por las peleas entre ex y nuevos dirigentes, que perjudican el crecimiento de la zona. Yo me pregunto ¿a qué se dedican realmente los dirigentes de las juntas vecinales y en qué invierten el dinero de los vecinos y vecinas?
Pero no sólo es eso, sino cómo manejan la responsabilidad que las y los vecinos les dan a los dirigentes, nuevos o antiguos.
Siempre ocurre que en las reuniones,los dirigentes hablan maravillas de las cosas que piensan hacer y con ese pretexto piden dinero a las y los vecinos; si alguien se opone de esto es mal visto.
También consiguen dinero poniendo multas que no se consulta con nadie, sobre todo cuando hay marchas: quien no asiste a las marchas debe pagar una multa de 50 a 100 bolivianos.
Muchos vecinos pidieron la rendición de cuentas a los ex dirigentes zonales, pero ellos se negaron a hacerlo y pusieron distintas excusas para postergar la entrega de su informe. Hasta la fecha, más de seis meses, no sabemos qué gastos hicieron ni por qué.
Los antiguos dirigentes que no quieren dejar el cargo a los nuevos, han vivido siempre en la zona y en los años que han tenido la responsabilidad de sacar adelante a la zona nunca han informado al barrio sobre los pocos proyectos que se han logrado ejecutar.
Esos dirigentes nos hacen creer que lograrán beneficios para la zona, pero llegado al momento no hay nada. Entre ellos se echan la culpa por la falta de obras. A pesar de eso, quieren estar eternamente en la dirigencia, incluso hay dirigentes que se quedan ocho a diez años. Con este tipo de dirigentes la zona no avanza.
Pero también es responsabilidad de las y los vecinos decirles a estas personas, que viven a costa nuestra, que si hemos elegido a otras personas es porque no hemos visto que hayan hecho un buen trabajo por el bienestar de la zona. Nosotras y nosotras debemos lograr que nuestros nuevos dirigentes puedan cumplir las responsabilidades que les hemos dado. Si no ¿para qué elegimos a nuestros dirigentes?
Como vecinas exigimos resultados, no queremos que nos hagan promesas de obras que nunca se van a cumplir. Cada ciudadana y ciudadano tiene derecho a vivir dignamente, con todos los servicios básicos y no merecemos que nos engañen, ni las autoridades de la alcaldía, ni los dirigentes de las juntas vecinales.
martes, 15 de febrero de 2011
LOS MATRIMONIOS ARREGLADOS
Por Gaby Mamani
El matrimonio en las provincias se acuerda de diferente manera que en las ciudades. Los padres de familia tienen la potestad de decidir sobre cómo, con quién y cuándo se casarán sus hijos y sus hijas. Los matrimonios son arreglados entre familias; a veces los novios no llegan a conocerse hasta el día en que se casan. Uno no tiene derecho a elegir a su pareja ni a enamorar con quien quiere formar una familia, como se acostumbra en la ciudad. Los padres se fijan más en la parte material al escoger una pareja para su hijo o hija; no eligen a cualquier persona.
En el caso de las mujeres, buscan un hombre trabajador, fuerte, que tenga terrenos grandes y mejor si tiene ganado. En el caso de los hombres, buscan a mujeres gorditas, para que puedan trabajar de igual a igual junto a su marido, deben saber cocinar, tejer y hacer todas las labores de la casa. Si no fuese así, los padres del hombre te rechazan, pues dicen que quien no sabe hacer todas esas cosas, no sirve como mujer. Pero además igual la mujer debe tener ganado y terrenos para juntar con lo del futuro marido y así tener un patrimonio.
Si hacemos una comparación con la ciudad, podemos darnos cuenta de las grandes diferencias que existen. Los jóvenes citadinos enamoran mucho tiempo para formar una familia, a veces están 3, 4 años o más como novios, y a veces ni así llegan a casarse; en muchos casos, a pesar de tener bastante tiempo como enamorados, las familias no se conocen entre sí.
Pero algunos emigrantes del campo siguen practicando costumbres como la del matrimonio arreglado, sobre todo he sabido de eso en casos de familias que residen en las laderas.
Esta forma de arreglar los matrimonios forma parte de los usos y costumbres que son desventajosas para las mujeres. Las mujeres primero estamos sometidas por nuestros padres y luego por nuestros maridos; por eso, muchas veces, las jóvenes de 15,16 hasta18 años deciden escapar del campo y se van a la ciudad, para no ser sometidas a la decisión de sus padres. Pero también hay chicos que huyen de sus casas cuando los quieren obligar a casarse. Si estas personas encuentran en la ciudad una pareja con quien quieran compartir sus vidas, los padres no los aceptan por el simple hecho de no haber sido elegidos por ellos.
Ya en la vida matrimonial pueden ocurrir muchas cosas, porque siendo un casamiento arreglado, la pareja no se conoce y la falta de comunicación es un problema. Ahí empiezan las peleas y los abusos, y generalmente la mujer es la que tiene que estar sometida al hombre. Ellas creen que deben aguantar hasta golpes, porque así como nos enseñan nuestros papás y nuestras mamás; si nos separamos y quedamos como mamás solteras, la gente nos juzga como si fuera algo malo.
Aunque yo me crié en el campo, creo que los matrimonios arreglados no deben existir; cada persona debe tener la libertad de elegir a su pareja de vida. En el campo los padres piensan que nos están haciendo un bien, pero imponerte un matrimonio va en contra de cada una. Escoger cómo vivir y con quién, es un derecho que todas y todos tenemos; los tiempos han cambiado y algunas costumbres buenas se mantienen, pero otras, como este tipo de arreglos, deberían terminarse.
El matrimonio en las provincias se acuerda de diferente manera que en las ciudades. Los padres de familia tienen la potestad de decidir sobre cómo, con quién y cuándo se casarán sus hijos y sus hijas. Los matrimonios son arreglados entre familias; a veces los novios no llegan a conocerse hasta el día en que se casan. Uno no tiene derecho a elegir a su pareja ni a enamorar con quien quiere formar una familia, como se acostumbra en la ciudad. Los padres se fijan más en la parte material al escoger una pareja para su hijo o hija; no eligen a cualquier persona.
En el caso de las mujeres, buscan un hombre trabajador, fuerte, que tenga terrenos grandes y mejor si tiene ganado. En el caso de los hombres, buscan a mujeres gorditas, para que puedan trabajar de igual a igual junto a su marido, deben saber cocinar, tejer y hacer todas las labores de la casa. Si no fuese así, los padres del hombre te rechazan, pues dicen que quien no sabe hacer todas esas cosas, no sirve como mujer. Pero además igual la mujer debe tener ganado y terrenos para juntar con lo del futuro marido y así tener un patrimonio.
Si hacemos una comparación con la ciudad, podemos darnos cuenta de las grandes diferencias que existen. Los jóvenes citadinos enamoran mucho tiempo para formar una familia, a veces están 3, 4 años o más como novios, y a veces ni así llegan a casarse; en muchos casos, a pesar de tener bastante tiempo como enamorados, las familias no se conocen entre sí.
Pero algunos emigrantes del campo siguen practicando costumbres como la del matrimonio arreglado, sobre todo he sabido de eso en casos de familias que residen en las laderas.
Esta forma de arreglar los matrimonios forma parte de los usos y costumbres que son desventajosas para las mujeres. Las mujeres primero estamos sometidas por nuestros padres y luego por nuestros maridos; por eso, muchas veces, las jóvenes de 15,16 hasta18 años deciden escapar del campo y se van a la ciudad, para no ser sometidas a la decisión de sus padres. Pero también hay chicos que huyen de sus casas cuando los quieren obligar a casarse. Si estas personas encuentran en la ciudad una pareja con quien quieran compartir sus vidas, los padres no los aceptan por el simple hecho de no haber sido elegidos por ellos.
Ya en la vida matrimonial pueden ocurrir muchas cosas, porque siendo un casamiento arreglado, la pareja no se conoce y la falta de comunicación es un problema. Ahí empiezan las peleas y los abusos, y generalmente la mujer es la que tiene que estar sometida al hombre. Ellas creen que deben aguantar hasta golpes, porque así como nos enseñan nuestros papás y nuestras mamás; si nos separamos y quedamos como mamás solteras, la gente nos juzga como si fuera algo malo.
Aunque yo me crié en el campo, creo que los matrimonios arreglados no deben existir; cada persona debe tener la libertad de elegir a su pareja de vida. En el campo los padres piensan que nos están haciendo un bien, pero imponerte un matrimonio va en contra de cada una. Escoger cómo vivir y con quién, es un derecho que todas y todos tenemos; los tiempos han cambiado y algunas costumbres buenas se mantienen, pero otras, como este tipo de arreglos, deberían terminarse.
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