lunes, 26 de septiembre de 2011

LAS PALOMAS DE LA PLAZA MURILLO

Por Martha Huallpa

En la ciudad de La Paz, la Plaza Murillo está invadida por cientos de palomas que habitan en el lugar. Según algunas investigaciones que se han hecho a esta pequeña ave, se ha comprobado que es transmisora de muchas enfermedades, sobre todo a través de su excremento.

Un lugar tan céntrico como es la plaza Murillo esté habitado por cientos de palomas, afecta a la población, ya que a este lugar asiste gente de toda edad y a todas horas, que está en contacto con las aves.

Hace pocas semanas fui con los niños de mi empleadora a la plaza Murillo, ellos querían alimentar a las palomas como muchos lo hacen, de pronto vimos que algunas estaban agonizando en el pasto de las jardineras, parecía que las hubiesen envenenado.

Sin embargo, no fue la primera vez que algo tan penoso ocurre, en el mes de noviembre del 2006, cientos de palomas murieron a causa de un envenenamiento, nadie se hizo responsable de ello. Según las comerciantes de maíz de los alrededores, las autoridades municipales eran culpables, pero jamás se inició un proceso contra nadie.

Aquella vez, las envenenaron con raticida que habían puesto en el arroz que comerían, pero cuando hicieron esto no pensaron en el sufrimiento de las aves y tampoco en el peligro para los niños que visitan la plaza central.

Si bien la sobrepoblación de palomas no es benéfica para nosotros y nosotras, se debería evitar recurrir a medios tan inhumanos de exterminación, todos los seres vivos tienen derecho a la vida, puesto que así está consagrado en la declaración universal de los derechos de los animales acordando en Ginebra y del que Bolivia es parte.

Las autoridades municipales o de gobierno, deberían encontrar la manera de controlar la reproducción excesiva de las palomas, pero con métodos adecuados, como por ejemplo el control de la cantidad de alimento que hay en la misma plaza, de manera que las mismas palomas controlen su población.

Zoonosis tiene en su presupuesto una cantidad destinada a la esterilización, la misma debería realizarse para prevenir que decenas de aves estén por toda la ciudad, pues si bien son parte del atractivo del paisaje de la plaza Murillo, no es conveniente para nuestra salud que estén por todas partes, pero envenenarlas tampoco es la solución.

martes, 20 de septiembre de 2011

LA PAZ CONVERTIDA EN LETRINA PÚBLICA A CIELO ABIERTO

Por Martha Huallpa

En las zonas o macrodistritos de la ciudad de La Paz, los lugares vacíos y rincones se hanconvertido en letrinas o bañospúblicos; el olor a orín es insoportable y no hay un control de la Subacaldía o alcaldía.

En el macrodistrito centro, los puntos usados como urinario son la calle Sagárnaga, al lado de la iglesia San Francisco, y la calle Illampu, donde se colocaron calaminas por la refacción de la calle. Cuando llega el sol, el olor es insoportable y a una cuadra estála Subalcaldía del centroque no hace respetar la norma de no orinar en vía pública. No hay respetopor las personas.

De igual forma, en el macrodistrito Max Paredesestá la calle Calatayud, que está sucia y por la que no se puede atravesar sin pisar el suelo mojado de orines. Una vecina de la zona cuenta que los que más ensucian son los borrachos que beben en la plazay también los choferesque van a comer. Cerca hay una cancha y los futbolistas también ensucian la calle, aunque en ese caso la Alcaldía debería preocuparse por instalar un baño que sea usado por quienes utilizan la cancha.

En el mismo macrodistrito Max Paredes, otro punto en el que vemos nuestras calles convertidas en mingitorio público, sobre todo los fines de semana, es el ubicado en la Entre Ríos, muy cerca a la puerta del colegio Holanda y del Cementerio General. Esa mugre acumulada en la esquina puede dañar la salud de los niños y niñas del colegio, que constantemente están por ahí, pues la orina despide olores tóxicos y también es una incomodidad.

A mí me molesta que la gente utilice los lugares por los que caminamos como baño público o letrina a cielo abierto. Pienso que mucho depende de la educación de la ciudadanía, pero también del respeto que le tengamos a nuestra ciudad, pues sin ir lejos, personas que han tenido la mejor educación posible, en colegios y universidades privadas, también infringen las normas y hacen sus necesidades en cualquier lugar. Tomo como ejemplo como queda la avenida Bush, después de la verbena del 16 de Julio, o como queda la Camacho después del Gran Poder o la entrada universitaria, eventos en los que se supone que hay gente con estudios y la mínima educación ciudadana, entonces no sólo la gente que ha recibido poca o ninguna educación es la que ensucia.

Por otro lado está la Alcaldía y la falta de baños públicos en una ciudad donde la principal actividad es la venta callejera y donde hay fiestas callejeras cada semana. Esta situación afecta a grupos familiares completos que prácticamente pasan todo el día en el puesto de venta, en especial las mujeres y los niños y niñas.

A pesar de esto, la Alcaldía debería controlar cada día en todas las zonas, para evitar que las calles sean usadas como mingitorio y quiero recordar la frase de la Alcaldía: “hasta cuando pues” para pedirles que instalen más baños públicos en los lugares más hediondos de la ciudad, que son muchos, y que empiecen a realizar el control correspondiente por el bien de la ciudad.

A pesar de haber una sanción para la gente que ensucia las calles, no conozco ningún caso que haya pagado multa, por eso muchos no aprenden, se ríen al ver un letrero de no orinar y están haciendo sus necesidades debajo de él, pues no hay quien esté pendiente de si se infringe la norma o no. El control también debería ser ejercido por la vecindad.

A todos y todas las que me escuchan, yo les pediría que tratemos de hacer de La Paz un mejor lugar para vivir, cuando sintamos ganas de entrar al baño, vayamos a uno público, y exijamos a la Alcaldía que instale más baños públicos. Con eso contribuiríamos a mejorar el aspecto de la ciudad donde vivimos todos y todas, y donde seguirán viviendo nuestros hijos e hijas.

PARO DE LA PACEÑIDAD

Por Victoria Mamani

El viernes 16 de septiembre, el paro convocado en La Paz por el conflicto de límites entre La Paz y tres municipios rurales fue total. Los y las vecinas de diferentes barrios salieron a bloquear las calles y avenidas desde temprano, no hubo transporte público ni privado. Hasta los y las que lustran zapatos bloquearon en la Plaza del Estudiante, lo que nunca se ha visto en otras marchas o paros. La gente tuvo que caminar para llegar a su destino, las mujeres cargando sus wawas y sus bultos, las mujeres,

En los mercados las caseritas cerraron sus puestos sabiendo que un día sin vender para muchos y muchas, es un día sin comer, pero lo hicieron con una convicción de defender los limítes de la ciudad de La Paz.

Lo mismo hicieron los centros comerciales, cerraron sus puertas y bloquearon las calles con sus tarimas en las zonas Garita de Lima y Tumusla.

Todo esto ocurrió porque, en agosto, los alcaldes de Mecapaca, Achocalla,y Palca, todos ellos masistas, se aliaron contra la ciudad de La Paz queriendo apropiarse de una gran parte de las zonas de esta ciudad.

El gobierno, estoy segura, no esperó esta contundencia. Digo esto porque día antes del paro el gobernador Cesar Cocarico dijo en un medio de comunicación que el paro era manejado políticamente y que no sería acatado por la población, por tanto no era necesario dictar tolerancia en el trabajo. Para él todo iba será normal, de igual manera el Ministerio de Educación no autorizo suspensión de las clases en las unidades educativas.

Hay podemos ver qué equivocados están los del gobierno plurinacional, no todos ni todas están de acuerdo con esas actitudes abusivas y soberbias de querer acaparar los espacios públicos, que todos piensen como ellos, de querer dividir a los paceños y paceñas, todo para que no tenga más presupuesto el gobierno municipal. La población esta cansada de vivir confrontada, de que nos hagan pelear entre bolivianos y bolivianas. Yo pienso que este paro ha sido una muestra clara para que el gobierno, de una vez, deje creerse todopoderoso.

martes, 13 de septiembre de 2011

PUBLICIDAD Y PROPAGANDA EN LAS CALLES DE LA PAZ

Por Adela Gómez

La publicidad de muchas empresas y la propaganda que los partidos políticos imprimen, ensucian nuestra ciudad. Día a día podemos ver que en las paredes, postes de luz y hasta en las señalizaciones de tránsito, se encuentran pegados afiches, también hay trípticos y volantes que están botados por el piso. Pero la pegatina que hacen en postes y paredes, es el colmo.

Es una falta de respeto hacia la ciudadanía y la propiedad privada, pues da mal aspecto a las calles. Ni siquiera el mismo gobierno respetó la propiedad privada, cuando hizo la campaña para entrar al poder empapelando la ciudad. Ahora vemos que, a pesar de que en algunas casas que son patrimonio de La Paz, hay un letrero que dice prohibido pegar afiches, algunas empresas y otras organizaciones, las continúan empapelando.

Sabemos que pegan estos anuncios con el objetivo de llamar la atención, para informar, para buscar personal de trabajo o para anunciar extravíos, pero es increíble la cantidad de papeles que son pegados uno encima del otro.

Hay una norma que establece la prohibición de la propaganda política que ensucie las calles, pero ésta no se ha hecho cumplir, decenas de afiches de elecciones pasadas siguen pegadas hasta el día de hoy y nadie se responsabiliza de quitarlos.

Todo esto refleja un desorden e incumplimiento de nuestras propias leyes y normas, porque cualquiera pensaría que es algo insignificante, pues casi ya estamos acostumbrados a ver nuestras calles así.

Para que las calles de nuestra ciudad muestren una cara distinta, las autoridades municipales tienen que darse la tarea de hacer más que sacar una resolución que prohíba ensuciar o anunciar multas que nunca se cobran. Eso demuestra la ineficiencia de la Alcaldía que sólo controla los lugares con obras recién entregadas, pero debería hacerse en todos los lugares que son utilizados por quienes pegan papeles en cantidades, ya que todos esos sitios también son parte de la imagen de nuestra ciudad. Además no deberían existir privilegios para el Movimiento sin Miedo, que es el partido del Alcalde.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

MORIR DE HAMBRE O PEDIR LIMOSNA PARA SOBREVIVIR

Por Antonia Cuno

En los últimos años la crisis alimentaria aumentó en el mundo entero. Las grandes industrias todavía no quieren hacer frente al hambre de las y los habitantes que mueren por la escasez de alimentos, aunque se hayan implementado recursos alternativos como el invento de los transgénicos, mismos que aunque no tengan las mismas propiedades alimenticias de los orgánicos han sido aprobadas por los gobernantes de varios países. A las grandes industrias les interesan sus ganancias y si un producto es escaso su precio es mayor.

El propósito de acabar con el hambre de aquellas personas que no tienen con qué alimentarse, no ha sido suficiente, un gran ejemplo es el África, donde la mayoría de sus habitantes mueren a causa del hambre. En últimos reportes de muchos medios de comunicación se menciona que cada día mueren alrededor de 300 niños y niñas por falta de alimentos.

Los países desarrollados tienen grandes posibilidades de ayudar a otros que sufren por hambre, pero no lo hacen, al parecer les importa muy poco. Mientras infinidad de personas mueren, otros viven fabricando armamento de guerra, claro que ellos pueden hacer su voluntad, pero yo me pregunto si podrán vivir sin remordimientos.

En otros, como fue en el caso de nuestro país, se compra un avión de 38,7 millones de dólares, cantidad que hubiese servido de ayuda a muchas familias que viven en la extrema pobreza y que vemos día a día durmiendo en las calles y comiendo de entre la basura. Otro ejemplo son las personas que viven en las puertas de la terminal de buses en La Paz, entre las que se ven niños, niñas y ancianos, al igual que en muchas otras ciudades del país, gente que se sostiene como puede, pidiendo limosna para sobrevivir o escarbando entre las sobras, si no se moriría de hambre. Esta gente no pone como pretexto su pobreza para aprovechar y robar, como lo hacen los ladrones, y no me refiero sólo a los delincuentes comunes, sino también a la gente corrupta que le roba a toda la sociedad.

Por otro lado está la canasta familiar que cada vez se hace más difícil de sostener; los grandes empresarios exportadores de productos como el azúcar, arroz, pollo y otros, juegan con la economía de la población de bajos recursos, no tienen ningún tipo de consideración, ni piensan en las consecuencias que trae el alza de precios a familias numerosas de bajos recursos, que cada día puede comprar menos con lo poco que tienen.

Mientras los gobernantes se acusan unos a otros de las intromisiones, injerencias políticas y mal manejo de recursos, la gente continúa con los mismos problemas de hace años, aunque se diga que el gobierno de turno es un gobierno indígena y que por eso está velando por los intereses de la gente más necesitada, es mentira, pues ellos siguen postergando a los sectores más empobrecidos y a sus demandas al igual o más que lo hicieron los que nos gobernaron anteriormente.

Pienso que el gobierno debería escoger mejor las prioridades al momento de decidir en que van a realizar las inversiones con nuestro dinero, porque, por ejemplo, el dinero que le sirvió a nuestro Presidente para adquirir su avión, era de todos los bolivianos y bolivianas, que aportamos peso a peso para mejorar las condiciones de nuestro país, pero que en muchísimos casos viven pasando hambre y en muy precaria situación.