lunes, 14 de junio de 2010
GUARDERÍAS EN LA PAZ
Las mujeres que somos mamás tenemos la responsabilidad del trabajo para sostener el hogar y garantizar así la alimentación y la educación de nuestros hijos y nuestras hijas. Pero además la sociedad nos ha impuesto el trabajo del cuidado del hogar. A esto, desde hace muchos años, le llaman la doble jornada de trabajo, que a veces se convierte incluso en triple jornada de trabajo.
Esto lo saben, especialmente las mujeres que han tenido a su lado hombres que son padres irresponsables.
El trabajo en el hogar y el trabajo fuera de la casa para las trabajadoras del hogar, para las comerciantes, así como para otras mujeres que realizan otro tipo de trabajos, es una rutina diaria que es ajetreada. Tenemos la necesidad de dividir nuestro tiempo y no nos queda tiempo para nosotras. Si queremos hacer algo diferente en nuestra vida, hay que dormir menos. Así de simple.
Como la crianza la asumimos las mujeres, porque los hombres se niegan a cumplir su responsabilidad, cuando no tenemos quien nos apoye a cuidar a nuestras wawas cuando estamos trabajando fuera de la casa, generalmente nuestras mamás, nuestras hermanas, nuestras amigas o las hijas mayores, no nos queda más que dejarlas solas.
Además de eso, si las dejamos con otras personas o solas nos acusan a nosotras de irresponsables y nos condenan, como si estuviéramos cometiendo un delito. Y nos hacen sentir culpables como si hubiéramos cometido un error imperdonable. El error de salir a trabajar para criar a nuestras wawas, pero al padre no se lo toca.
Tener guarderías seguras, donde nuestras wawas estén con personas formadas para la educación hubiera sido para mí una gran ayuda, siempre y cuando hubiese podido pagar, porque el costo de una guardería, en la mayoría de las veces, es inalcanzable para muchas mujeres, en especial para las trabajadoras del hogar y para las vendedoras de las calles, entre otras
La Alcaldía de La Paz tiene guarderías. Según noticias publicadas en los medios, hay unos dos mil niños y niñas que están ahí, pero aun así es insuficiente. Además, hay muchas quejas sobre el cuidado que les dan a las wawas y eso preocupa, y hace que muchas mujeres descarten esa opción.
Como mujer y como madre yo exijo a nuestro gobierno y a la alcaldía que instalen más guarderías y que sean seguras, en lugar de canchas de futbol con pasto sintético que sirven para que los hombres se diviertan, se emborrachen y se gasten el dinero. A mí no me sirven las canchas y a mis compañeras tampoco.
Otro despilfarro del gobierno y de la alcaldía es la propaganda en los medios de comunicación. Eso es puro discurso y gasto, y no hay cosas concretas para las mujeres. Ese cambio del que hablan, para nosotras no existe.
sábado, 12 de junio de 2010
EL CAMBIO CLIMÁTICO
Hace unos dos años he comenzado a escuchar que el planeta está sufriendo el cambio climático. Antes no lo había oído, a pesar de que he emigrado a la ciudad hace cinco años.
Yo no sabía qué era el cambio climático, pero en mi pueblo lo hemos sentido hace muchos años. La gente en el campo ha sido la primera en darse cuenta de que el clima estaba cambiando, porque nosotras trabajamos haciendo producir a la tierra y criando animales.
Antes llovía desde agosto y el pasto ya estaba verde, y comenzábamos a sembrar ese mes oca, haba y arveja. Pero ahora recién llueve en octubre, a veces hasta en diciembre, y entonces se atrasa la siembra y la tierra ya no produce como antes. Las papas, por ejemplo, que antes eran grandes, ahora son de medianas a chicas, y lo mismo pasa con la quinua. Además, la producción es menor y por eso los precios han subido.
Los animales se mueren, porqueya no hay tanta agua como antes. Hay menos ganado y las ovejas ya no son tan gordas . Yo pasteaba ovejas cada sábado, porque el resto de la semana iba al colegio. Había mucho pasto, pero ahora ya no hay como antes.
En el campo ahora el sol calienta tan fuerte, que a veces no se puede ni caminar, porque las piedras queman los pies.
A pesar de esos cambios, nosotras seguimos agradeciéndole a la madre tierra por todo lo que nos da. Eso es la ch´alla, que generalmente se hace en carnaval. Es una forma de demostrar nuestro respeto a la tierra.
Los abuelitos y las abuelitas antes no entendían lo que pasaba con el clima. No sabían de la responsabilidad que tenían los países desarrollados, como Estados Unidos, en el calentamiento global y en el cambio climático.
Cuando he dejado el campo y he venido a la ciudad, he visto que aquí casi no se conoce lo que hay que hacer para cuidar el medio ambiente.
Muchas regiones del área rural están llenas de bolsas de nailon y de botellas de plásticos que llegan de las ciudades a través de los ríos. Eso afecta a la tierra y a los animales, especialmente a los peces.
Como mujer emigrante del campo y como trabajadora del hogar yo le pido a la gente que trate de usar menos bolsas y menos plásticos, y que si usa no lo bote en cualquier lugar, porque tienen que pensar que en el campo se produce lo que tenemos que comer para vivir.
viernes, 11 de junio de 2010
PRESIDENTE EVO EN EL MUNDIAL
Hoy se inaugura el mundial de fútbol tan esperado por la gente en un país tan pobre como África, donde los ricos estarán derrochando no solamente la alegría si no también la plata. Mientras los pobres de ese país estarán buscando comida para saciar el hambre del día, no tendrán derecho a entrar ni siquiera al estadio, porque sencillamente estas actividades están hechas sólo para los ricos y no así para los pobres.
Tal es así, que nuestro presidente Evo Morales se gasta la plata del pueblo para ir a ver el mundial, mientras en el país existen tantas necesidades como generar trabajo, educación, la pobreza en los pueblos. Por ejemplo, los campesinos del norte de Potosí que viven de limosna en las calles de nuestra ciudad.
Los linchamientos en las comunidades con el pretexto de que es la justicia comunitaria, así podemos enumerar tantas necesidades que no están solucionadas, en estos más de tres años de su gobierno no vemos cambios profundos, lo único que vemos son más enfrentamientos entre bolivianos.
Cuando era dirigente sindical, reclamaba por los viajes de los presidentes anteriores, pero ahora él se la pasa viajando, buscando popularidad en los países europeos y latinoamericanos. Si quisiéramos contar cuántos días está en el país y cuántos días está fuera del país, estoy segura que el presidente actual viaja más tiempo del que le dedica a gobernar al país.
Gobernar el país no es igual que jugar fútbol, sino es preguntarse qué país quiere para el pueblo, porque hasta ahora lo que dice no se cumple; saber escuchar, sentarse en la mesa con todas las autoridades elegidas de todos los departamentos y con los pueblos originarios para solucionar las necesidades del pueblo. Ser presidente de todos los bolivianos, negros, blancos y morenos, sin discriminación alguna; sentarse en la mesa entre opositores y oficialistas para dialogar y solucionar los problemas de cada departamento y de todos los pueblos originarios.
Si el Presidente maneja el suma qamaña “vivir bien", así como estamos ¿será que hay el suma qamaña?
martes, 8 de junio de 2010
MATANZA DE POLICÍAS EN UNCÍA
La matanza de cuatro policías en Uncía, en el norte de Potosí, ha sido uno de los temas que más ha estado en los medios de comunicación en los últimos días.
Según las versiones que los medios de comunicación han recogido de los familiares de los policías muertos, éstos estaban realizando una investigación de contrabando de autos y narcotráfico en esa región.
¿Pero ustedes saben qué pasa con el contrabando en las fronteras? Nosotras sí, porque muchas hemos emigrado de pueblos donde convivimos con el contrabando y en muchos casos con redes de narcotraficantes.
En esos pueblos no se puede no estar de acuerdo con las decisiones de algunas autoridades que negocian con contrabandistas para permitirles el paso de sus mercaderías. Negarse a ser cómplice de este delito puede ser un riesgo para la vida.
Además, lo que sí es cierto es que hay muchos policías que son cómplices de contrabandistas y narcotraficantes. La gente en los pueblos fronterizos ve cómo los policías simulan hacer controles de los carros, porque mientras tanto están recibiendo la coima.
Generalmente en las fronteras, los contrabandistas y narcotraficantes se ponen de acuerdo con los policías para que la mercadería pase sin problemas, en ciertos horarios. Cuando no hay ese acuerdo, los contrabandistas se unen y los sobrepasan a los policías. A veces hay enfrentamientos que terminan con muertos, pero raras veces se informa o se investigan esas muertes. A eso le dicen wilanchada, es suerte para los contrabandistas. Eso pasa todos los días.
En el caso de Uncía, puede que haya habido enfrentamiento, pero lo evidente es que ha habido una matanza, porque era mucha gente contra cuatro, que pueden haber estado extorsionando, pero no por eso merecían morir así, torturados.
Y sus familias tampoco merecían tener que rogar para que les devuelvan sus cuerpos, porque hasta en la guerra se devuelven los cuerpos para enterrarlos.
Según la nueva Constitución Política del Estado, la justicia comunitaria y la justicia ordinaria tiene la misma jerarquía, es decir que ninguna vale más que la otra. Pero en la justicia comunitaria, así como en la ordinaria no existe la pena de muerte, por lo que esa matanza tiene que investigarse y los responsables tienen que ser juzgados y recibir la condena que merezcan.
En la justicia comunitaria la pena máxima es la expulsión del pueblo, pero en este caso eso no sería suficiente porque hubo una matanza, entonces los culpables deberían ser juzgados en la justicia ordinaria y tienen que a la cárcel.
Por otro lado, si bien hay grandes contrabandistas, también hay mucha gente que se dedica a traer mercaderías diferentes para sobrevivir, sacrificándose e incluso arriesgando la vida, porque no tiene trabajo. Si el gobierno quisiera de verdad disminuir el contrabando y así disminuir también la corrupción que hay en las fronteras, debería preocuparse más por generar fuentes de trabajo en el país, especialmente para las mujeres.
LOS VIAJES DEL PRESIDENTE
Por Yola Mamani
Lo primero para los presidentes debería ser su país, porque el pueblo los elige. Pero también es importante que los presidentes hagan relaciones internacionales, lo que los obliga muchas veces a viajar.
Sin embargo, tendría que haber un equilibrio y eso no se ve con el presidente Evo Morales. Según los recuentos que hacen los medios de comunicación, en un mes, entre abril y mayo, el presidente hizo seis viajes internacionales.
Cuando el era diputado, lo criticaba al entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y pedía cuentas de los resultados de sus viajes. Incluso una vez lo llamó presidente vagabundo y casi lo meten a la cárcel, pero el pueblo lo defendió.
Ahora él hace lo mismo, hasta cuando hay conflictos en el país, como ocurrió cuando en Caranavi pedían una planta de cítricos. El camino estuvo bloqueado durante más de dos semanas, la producción se estaba pudriendo en los camiones y tampoco podían entrar otros productos que la gente necesitaba en Caranavi. Mientras el presidente estaba con el Papa.
Esa vez, la solución del conflicto se quedó en manos del vicepresidente Álvaro García, que tampoco hizo gran cosa para apaciguar el problema. Al final, el Ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, ordenó el desbloqueo que terminó con dos muertos.
Evo ni siquiera mandó un mensaje directo a quienes pedían la planta de cítricos, pero cuando él era dirigente exigía que los mismos presidentes, en diferentes gobiernos, vayan en persona a negociar.
Seguramente es necesario que el Presidente viaje y que a su regreso no sólo cuente cómo le fue en el viaje y los acuerdos que firmó, sino que después haga una evaluación del cumplimiento de esos convenios. Porque de nada sirve hacer convenios que no se ejecuten, es lo mismo que nuestras leyes, hay muchas pero cuántas se cumplen.
¿Cuánto de esos acuerdos están beneficiando realmente a nuestro país y cuántos van en beneficio directo de la población o de nuestro presidente? A mucha gente ni siquiera le interesa saber para qué viaja el presidente, ni siquiera se preguntan eso. Lo que nos importa saber es si somos la prioridad para Evo y también quién paga los viajes.
Cuando viajamos, por más que no sea nuestra intención, nos distanciamos de nuestra realidad, aunque estemos conectadas a Internet o tengamos celular satelital. Eso también debe pasar con el Presidente. Él debería pensar que desde la distancia no puede saber qué hacen sus ministros, pero al final igual tiene que asumir la responsabilidad ante el pueblo.
lunes, 7 de junio de 2010
MATANZA DE POLICÍAS EN UNCÍA
La matanza de cuatro policías en Uncía, en el norte de Potosí, ha sido uno de los temas que más ha estado en los medios de comunicación en los últimos días.
Según las versiones que los medios de comunicación han recogido de los familiares de los policías muertos, éstos estaban realizando una investigación de contrabando de autos y narcotráfico en esa región.
¿Pero ustedes saben qué pasa con el contrabando en las fronteras? Nosotras sí, porque muchas hemos emigrado de pueblos donde convivimos con el contrabando y en muchos casos con redes de narcotraficantes.
En esos pueblos no se puede no estar de acuerdo con las decisiones de algunas autoridades que negocian con contrabandistas para permitirles el paso de sus mercaderías. Negarse a ser cómplice de este delito puede ser un riesgo para la vida.
Además, lo que sí es cierto es que hay muchos policías que son cómplices de contrabandistas y narcotraficantes. La gente en los pueblos fronterizos ve cómo los policías simulan hacer controles de los carros, porque mientras tanto están recibiendo la coima.
Generalmente en las fronteras, los contrabandistas y narcotraficantes se ponen de acuerdo con los policías para que la mercadería pase sin problemas, en ciertos horarios. Cuando no hay ese acuerdo, los contrabandistas se unen y los sobrepasan a los policías. A veces hay enfrentamientos que terminan con muertos, pero raras veces se informa o se investigan esas muertes. A eso le dicen wilanchada, es suerte para los contrabandistas. Eso pasa todos los días.
En el caso de Uncía, puede que haya habido enfrentamiento, pero lo evidente es que ha habido una matanza, porque era mucha gente contra cuatro, que pueden haber estado extorsionando, pero no por eso merecían morir así, torturados.
Y sus familias tampoco merecían tener que rogar para que les devuelvan sus cuerpos, porque hasta en la guerra se devuelven los cuerpos para enterrarlos.
Según la nueva Constitución Política del Estado, la justicia comunitaria y la justicia ordinaria tiene la misma jerarquía, es decir que ninguna vale más que la otra. Pero en la justicia comunitaria, así como en la ordinaria no existe la pena de muerte, por lo que esa matanza tiene que investigarse y los responsables tienen que ser juzgados y recibir la condena que merezcan.
En la justicia comunitaria la pena máxima es la expulsión del pueblo, pero en este caso eso no sería suficiente porque hubo una matanza, entonces los culpables deberían ser juzgados en la justicia ordinaria y tienen que a la cárcel.
Por otro lado, si bien hay grandes contrabandistas, también hay mucha gente que se dedica a traer mercaderías diferentes para sobrevivir, sacrificándose e incluso arriesgando la vida, porque no tiene trabajo. Si el gobierno quisiera de verdad disminuir el contrabando y así disminuir también la corrupción que hay en las fronteras, debería preocuparse más por generar fuentes de trabajo en el país, especialmente para las mujeres.
MUJERES INDÍGENAS EN EL PODER
Hace muchos años las mujeres no podíamos participar en las elecciones. Existía mucho racismo. Las mujeres estábamos excluidas, no teníamos ni voz ni voto.En esas épocas no se permitía la participación de las mujeres en cargos estatales.
Ahora sigue habiendo racismo y exclusión, pero las mujeres ya podemos pensar ser elegidas y en ocupar cargos públicos, algunas incluso ya llegaron a espacios de poder. Actualmente hay un cambio. ¿Pero realmente han cambiado las cosas? Hace unos 20 años ha surgido el discurso del liderazgo de las mujeres, manejado especialmente por los organismos internacionales y las ONGs.
Y hay ejemplos de esos supuestos liderazgos de mujeres, como la ex prefecta de Chuquisaca Sabina Cuellar, una mujer indígena quechua, que llegó a ser primera autoridad del departamento de Chuquisaca. Pero eligió un camino equivocado, dominado por pequeños grupos de poder.
Parecería que ella, como mujer indígena, no ha sido consecuente con su propia gente, porque por ejemplo no intervino para evitar la humillación que sufrió un grupo de indígenas varones, el 24 de mayo de 2008, en la plaza principal de Chuquisaca, aunque era su obligación. Se dejó utilizar con la oposición.
También hay otros ejemplos de mujeres que han ocupado espacios de poder en el oficialismo, pero igual que Sabina Cuellar, que ahora se quedó sola, esas mujeres no han podido tomar decisiones y tampoco han podido decir lo que piensan.
Esto nos muestra que el oficialismo y la oposición manejan a las mujeres como una bandera o como una figura. Quieren demostrar que hay más participación de las mujeres en las decisiones sobre el país. Pero en realidad eso no existe, porque vivimos en una sociedad machista.
¿Qué deberíamos hacer las mujeres para enfrentar esto? Deberíamos tener personalidad, más conocimientos para no dejarnos manipular. Pero también deberíamos tener nuestro propio camino y nuestros propios objetivos.
Pero lo que es más importante es que como mujeres tendríamos que estar organizadas, no como esas organizaciones de mujeres que dependen de organizaciones dirigidas por varones, a los que no les conviene que una mujer piense.
Tenemos que organizarnos como mujeres que tenemos nuestras propias metas. Es difícil hacerlo, pero no es imposible, las trabajadoras del hogar lo hemos hecho y no hemos necesitado estar en el poder para conseguir nuestra ley, pero sí ha sido necesario ser consecuentes en una lucha de más de 10 años.
Organizarse sin tener que rendirles cuentas a los hombres y sin dejar que interfieran, es la manera en que vamos a hacer realidad nuestros sueños.